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multientrevista 1.4: ESTO NO ES UNA ENTREVISTA

La certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra. Las epidemias, las discordias heréticas, las peregrinaciones que inevitablemente degeneran en bandolerismo, han diezmado la población. Creo haber mencionado los suicidios, cada año más frecuentes. Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana – la única – está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta.

“La Biblioteca de Babel”, Jorge Luis Borges

Braude: Con esto de arte y tecnología yo me pregunto ¿dónde está el punto?

Diego: Yo te puedo contestar desde mi ideología artística. Si empezamos a reducir, ya dijimos que todo arte es interactivo en mayor o menor medida. Eso lo llevamos al arte construido, diseñado o producido a partir de medios tecnológicos ;  esos  medios tecnológicos suponen un dispositivo de control digital, así sea una computadora o una calculadora. Para mí la diferencia entre una obra y un rejunte de cosas tiene que ver con que la obra opera con la cantidad máxima de estímulos que ese dispositivo permite controlar. La idea de la obra interactiva para mí tiene que ver con la idea del control absoluto. Control absoluto dentro del contexto del posible control que ese dispositivo te permite. Si vas a usar una computadora para apretar un botón y que se prenda una luz, evidentemente estás muy lejos no sólo de lo que es el arte interactivo para mí, ni siquiera estás haciendo arte ni nada. No tiene ningún sentido. Para mí el arte interactivo tiene que ver con el control de los parámetros, la computadora te permite controlar muchos parámetros, muy fácilmente y con altísima precisión. Las obras tecnológicas, que pretenden ser tal, que no adscriben a este tipo de situación para mí no son obras. A mí lo que me interesa es ver cómo un dispositivo es llevado hasta las últimas consecuencias para generar un discurso sobre el control absoluto. En realidad, lo que está detrás es una cuestión ideológica mía que tiene que ver con la máquina como elemento reproductor de discursos de poder. Las máquinas existen para hacer cosas, para producir más capital y aportar más al sistema. El discurso con el cual las computadoras se venden es el de que te hacen la vida más fácil y las cosas más lindas, pero eso es mentira. Cuando vos te comprás una computadora, en realidad lo que estás haciendo es complicarte la vida, te queda menos tiempo para pensar en tu propia persona, financiás la guerra de otros y, en definitiva, desperdiciás tu vida. La idea del artista tecnológico, o como queramos llamarlo, para mí tiene que ver con esto, con poner en evidencia esta cuestión. La idea del arte interactivo tiene que ver con la perversión de la máquina, con tomar la máquina y pervertir su función original.

Sol: Dijiste muchas cosas. Esto del control de los parámetros, ¿pervertir la máquina no es descontrolarla?

Diego: No, no. La máquina no acepta posibilidad de descontrol, funciona de manera programática. No hay posibilidad de que una máquina haga algo para lo cual no está preprogramada.

Sol: No existe el azar.

Diego: Claro, el funcionamiento es determinista.

Alma: Una profesora mía me explicó esto con la Cábala. Me explicó que el número tres es el número de la creación y que la computadora se basa en el 1 y el 0. Si hubiera una tercera posibilidad…

Diego: Esto es lo que se está pensando hoy con todo esto de la mecánica cuántica. La computadora se usa a partir de que el hombre puede empezar a parametrizar todo de manera digital, puede empezar a describir cosas a partir de la estructuración de datos, y estos datos se registran en algún dispositivo en forma de 1 y 0 encadenados. Y se usan 1 y 0 porque son físicamente registrables en un dispositivo electrónico y no por otra razón. Para la computadora es muy fácil evaluar todo en 1 y 0. La posibilidad de un tercer estado empezó a hablarse ahora…

Alma: O sea que en un origen ya es no-poético.

Diego: No, ese es el punto. Ahí empieza la discusión.

Braude: Pero este tercer estado…

Diego: Es indeterminado.

Braude: Pero, ¿no tiene que ver con esto que se está persiguiendo desde hace más de 50 años que es la inteligencia artificial?

Diego: ¿En qué sentido?

Braude: Quizás estoy delirando. Pero, este tercer estado sería salir por fuera de lo que, justamente, está predeterminado.

Diego: Justamente, ese tercer estado es un estado de incertidumbre.

Braude: Vida.

Diego: No sé, en realidad… la vida surge también en esos dos lugares que tienen que ver con esos 1 y 0.

Sol: No, no, para mí no.

Diego: Bueno, esta es la discusión que voy a tener con vos y que tengo con mi novia que es psicóloga.

JajjajjajajjajajjaajJAJAJAJAJAJAJ!

Diego: Para mi la realidad es una estructuración particular de estados en una memoria… es la matrix… si bien la película es muy pedagógica, muy cliché y muy kitsch… pero bueno, es un bonito ejemplo. El punto es que el hecho de que no podamos mensurar esa cantidad de datos, no significa que no sean mensurables. O sea, tiene que ver con la idea de caos. Yo entiendo al caos como caos porque no puedo definirlo pero esto no significa que no haya una estructura detrás de eso. De todas formas, también creo que son capas sucesivas… lo que nos mueve en definitiva es la pregunta. Como seres humanos estamos incapacitados de resolver estas cuestiones, nos falta tiempo y por eso armamos computadoras que resuelven cuestiones en poco tiempo.

Sol: Pero habíamos dicho que las computadoras nos quitan algo de vida en lugar de simplificarla… (…)

Diego: Sí, es una paradoja. Más sabés, más querés saber… no termina nunca.

Sol: Hay algo del video de “Residua” que me gustó y es cuando se refiere a la exageración de la información. Todo es nada y hay tanto, es tanto…

Diego: …que termina siendo sólo ruido.

Braude: A mí me obsesiona la idea de la memoria.

Alma: ¡A mí también!

Braude: En una de las charlas de Inclusiva-net, organizado por el Media Lab Prado en marzo en el CCEBA, mostraron fotos del datacenter de Google que era un armatoste… y encima era uno pequeño, hay otros que son como tres estadios de fúltbol. Y yo pensé “claro, Google no quiere que vos veas donde están sus data centers”, por lo cual uno tiene una idea virtual -en el sentido de no real- de lo que es la memoria de Google… uno piensa que flota en el aire.

Diego: Y es que un poco esa es la idea. Internet surgió como un recurso militar para proteger información y lo que hacían las bases norteamericanas era tener la información distribuida. Entonces, si destruían una base la información seguía existiendo virtualmente en todas las demás bases de la red. La información a la que tenemos acceso hoy está desperdigada vaya a saber uno por dónde.

Alma: De hecho vos subís un video a YouTube y aparece en quince sitios más.

Diego: Vos, en realidad, no sabés esos datos adónde fueron a parar.

Braude: Sí, pero eso de YouTube es distribución viral. Lo que dice Diego es la simultaneidad… por ejemplo, subís algo a un blog, podés luego borrarlo o modificarlo, pero en algún datacenter de Google ya quedó archivado.

Alma: Yo quise cerrar mi fotolog, ¡pero, en algún, lado siempre me quedaba abierto!

Diego: El tema del archivo de información y de las obras interactivas es muy interesante.

Alma: Es de mundo apocalíptico.

Fabián: Estaría bueno que todos los usuarios lo sepan, con esa manía de subir, de cargar datos. Que conozcan que todo eso ocupa un lugar…

Diego: Y ese justamente es el negocio. Es como el tema de las bolsitas del supermercado.

Imagen de previsualización de YouTube

Braude: Con respecto a eso, lo que se decía también en esa charla era el tema de toda la polución que generan los data center de Google que, por lo menos por ahora, es enorme por la cantidad de energía que necesitan.

Diego: Vean la saga de “Terminator”… trata acerca de que no se puede detener el fin, el juicio final. (…)

Braude: ¿No vieron Galáctica?

Todos: No

Braude: Justo ayer ví el final: el típico final de “bueno, como no sabemos bien como terminar tiramos la casa por la ventana y hacemos mierda todo”. Pero lo que tiene de interesante la serie es que mezcla cosas de ciencias políticas con ciencia ficción, con ciencia ficción mística, con la cuestión de la máquina y Dios, etc. En un momento dado, el guión va apuntando a que existe una realidad que se ha ido repitiendo a lo largo de cientos de miles de años y… ¿cuento el final?

SILENCIO

Diego: Mmmmm… bueno, a ver si la miro o no…

Jajjajajaja

Braude: Dos personajes, que habían aparecido siempre de una forma muy particular, aparecen 150.000 años después de los hechos, en un escenario que, otra vez, resulta familiar. Y uno le pregunta al otro, “¿pero otra vez va a terminar en lo mismo?”

Fabián: Ellos se acuerdan entonces.

Braude: Ellos dos son como memoria… atraviesan toda la historia. Es más, uno nunca sabe bien qué son esos personajes. Entonces uno le pregunta al otro, “¿otra vez se va a repetir lo mismo? ¿Otra vez tiene que venir el Apocalipsis?” Y el otro le responde: “y sí, probablemente… pero como todo sistema complejo que tiende a repetir un patrón, en algún momento lo quiebra”, aunque, claro, no sabemos cómo ni cuándo.

Fabián: Es muy occidental eso… la cabeza que tiene idea de finitud es la occidental.

Braude: Sí, pero también tiene algo oriental -que, si querés, es de un budismo barato- que es que el mundo está hecho de sufrimiento, el sufrimiento lo tiene uno con los propios conflictos internos y para eso está en el mundo, para aprender; sólo cuando uno se vacía de conflicto, puede romper el ciclo de reencarnaciones eternas.

Diego: ¿Vieron “Slumdog Millionaire”? También se trata de occidentalizar la cuestión. Se trata de un pibe indio y, bueno, vos nacés en la India y te toca la que te toca. El pibe participa de un concurso de preguntas y respuestas y empieza a ganar. La película te cuenta la historia del pibe, pero lo que tiene es que está contada en un tono muy imparcial. El director no toma partido por nada, es muy ilustrativo en todo lo que sucede. Entonces tiene que ver con eso, es la que te tocó y es medio así.

Braude: Otra cosa que tiene es que no es que el pibe conoce las respuestas sino que todas las preguntas se refieren a su vida, y por eso sabe todas las respuestas. No es que él sabe las respuestas, es que las preguntas lo eligen a él. Esto tiene el cine de Danny Boyle, tiene esa cosa mística…

Fabián: Los vedas dicen que un alma es parte de Dios y tiene todo el conocimiento. Así que uno bueno, tiene para bajar data…

JajjajajajajajajjaJajajjajajajajajjajaa

Braude: Google tiene la misma lógica.

Diego: Es lo más parecido a Dios que existe.

Jjajajajajjajajajajjaja!

Diego: Che, ¿cuánto va Sol?

Sol: Y… mucho, son como dos horas… ¿quieren decir algo como para redondear acerca de la obra?

Fabián: No, no. A mí me es medio raro hablar ahora sobre “Residua”. Sobre cómo fue hecha, cómo se gestó, sí. Pero sobre el contenido… es como que la obra va siendo otra cosa. Y entonces de qué hablamos, ¿de eso que fue? ¿De lo que va a ser?

Diego: Yo pensé en eso cuando empezamos esta charla. Quizás recordemos esta entrevista como un hito en el desarrollo de “Residua”.

Diego es Diego Alberti
Braude es Diego Braude
Fabián es Fabián Nonino
Alma es Alma Laprida
Sol es Sol Salinas

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Para contactar a Sol Salinas, clickear aquí

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