Cine / Drama
/ Alain Resnais - Crítica

"Corazones": Resnais, el cine,
el pasado, el presente, vivir
por Sol Salinas
msolsalinas@hotmail.com
("Coeurs", Francia / Italia, 2006)
Dirección: Alain Resnais. Elenco:
Sabine Azéma (Charlotte), Isabelle Carré (Gaëlle),
Laura Morante (Nicole), Pierre Arditi (Lionel), André Dussollier
(Thierry), Lambert Wilson (Dan). Guión: Jean-Michel Ribes;
basado en la obra de Alan Ayckbourn. Producción:
Bruno Pésery. Música: Mark Snow.
Fotografía: Eric Gaultier. Montaje:
Hervé de Luze. Diseño de producción:
Jacques Saulnier, Jean-Michel Ducourty y Solange Zeitoun. Vestuario:
Jackie Budin. Duración: 120 min.
Su alma se sumergía lentamente
en el sueño
al oír caer la nieve leve sobre el universo,
como el descenso de su último ocaso,
sobre todos los vivos y sobre los muertos.
James Joyce
Corazones desolados pero atrevidos,
corazones inquietos, corazones que se encuentran y desencuentran
en el implacable invierno parisino.
"Corazones" muestra pero no muestra,
es un filme gracioso pero nada liviano que propone un juego de opuestos
desde la secuencia inicial: abre con una toma aérea colmada
de nubes que nublan – valga la redundancia- la visión
y que apenas nos permiten vislumbrar alguna ciudad extendiéndose
por debajo. Pero a continuación, entre tanta nieve y haciendo
intertexto con "Citizen Kane", Resnais nos trae un plano
detalle de la boca de uno de los personajes. Y es que el peso del
pasado parece mover al filme. Sin recurrir a sus famosísimos
flash backs y aludiendo a tiempos anteriores sólo a través
del diálogo de los personajes, el tema de la memoria sigue
atravesando los mundos de este artista. Algún problema en
la carrera militar de Dan lo deja en la ruina y golpea su relación
con Nicole, la pareja ya se nos presenta desgastada y muerta por
hechos que ya han ocurrido pero que se adivinan en el penoso presente
de estos personajes. Un pasado que llena de culpas a Lionel lo ata
a la locura de su padre, algún extraño suceso ha convertido
a Charlotte en una especie de ángel porno, alguna situación
familiar ha unido a Thierry y a Gaëlle…
El antagonismo que se instala con mayor vigor
está dado por la oposición entre interior y exterior.
La historia transcurre en la severidad del invierno parisino que
se contrapone con el ardiente interior de estos personajes que intentan
inútilmente escapar de la soledad en la que se encuentran
inmersos. "Corazones" se trata de un relato coral que
comienza presentando a los distintos personajes mediante un montaje
paralelo para luego, hacer avanzar la acción alternando los
cruces y lazos que los unen. Pero las distintas historias también
se relacionan mediante un particularísimo fundido a nieve:
Resnais utiliza planos de nieve cayendo en distintas oportunidades
y a lo largo de toda la obra para unir distintas escenas. Los factores
climáticos adquieren matices simbólicos y pueden leerse
de diversas maneras. El mundo, las calles, los exteriores, son espacios
rigurosos y endurecidos por el frío. El pasado es inmostrable,
escalofriante y ensambla secretamente a estos seres.
Hasta el momento en que Charlotte, luego de
escuchar atentamente a Lionel, le tiende su mano. La cámara
se acerca a estas manos tomadas, la iluminación cambia el
clima y comienza a nevar en el interior de la casa de este personaje:
la escena irradia poesía y redención anticipando el
final del filme. La nieve es el pasado y persiste, pero aquí
se interioriza. El relato nos trae un último vistazo de la
vida de los personajes y una nueva atmósfera de nostalgia
y tranquilidad se acomoda con suavidad hasta que la obra concluye.
Para cerrar con una placa que sólo dice FIN, sobre la pantalla
de un televisor.
"Corazones" me encontró en
una mañana particularmente fría y me abrigó
con su empatía y emoción. Me fui de la función
pensando en que a pesar de que no intenta ningún tipo de
final felíz, el filme transmite calma y calor porque realmente
comprende y comparte las sensaciones de estos seres.
Resnais filma la soledad de una forma que
inspira tranquilidad. La muerte, la separación, la enfermedad…
implican turbulencias y trastornos que no se presentan como insuperables:
simplemente forman parte de estas existencias que a pesar de todo
no se cansan de vivir y de buscar. De aquí el tono cómico
de la obra, que de ninguna manera es evasiva ni aborda temas superficiales
– si es que los hay-. Todos los personajes terminan solos
– inclusive los hermanos, que ya se sentían solos dentro
de su hermandad – pero esperanzados, con sus corazones abiertos
y expectantes. "Corazones" es una obra que vibra y late.
Es un filme ágil, divertido, inteligente y profundo que ahonda
con alegría en los huecos más recónditos del
corazón.
www.imaginacionatrapada.com.ar
3/8/2007
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