Cine / Terror / Remake - Crítica

Dark Water - de Walter Salles

“Dark Water”("Agua Turbia"): Más que una remake

por Diego Braude dbraude@imaginacionatrapada.com.ar

Dirección: Walter Salles. Guión: Rafael Yglesias; basado en la película "Honogurai mizu no soko kara" (Dark water) de Hideo Nakata; basada a su vez en la novela de Kôji Suzuki. Elenco: Jennifer Connelly (Dahlia), Ariel Gade (Cecilia), Dougray Scott (Kyle), Pete Postlethwaite (Veeck), Tim Roth (Platzer), John C. Reilly (Sr. Murray), Perla Haney-Jardine (Natasha), Camryn Manheim (Sra. Finkle). Producción: Bill Mechanic, Roy Lee y Doug Davison. Música: Angelo Badalamenti. Fotografía: Affonso Beato. Montaje: Daniel Rezende. Diseño de producción: Therese Deprez. Vestuario: Michael Wilkinson. Duración: 105 minutos

El cine japonés sigue proveyendo de productos culturales al cine de Hollywood. En el género terror, uno de los favoritos parece ser Hideo Nakata (“Ringu”, “The Ring” en su versión estadounidense). En este caso, además, pasa por la particular mano del brasilero Walter Salles y su equipo creativo.

Habiendo visto las dos, la versión de Salles, si bien prácticamente no se aparta en la narración de su original, posee identidad propia. Nakata parece tener predilección por la presencia de conflictos familiares (los problemas entre padres como disparadores de problemas en los personajes infantiles protagonistas de sus films), a partir de los cuales elabora y se introduce en el mundo de los fantasmas. El guionista Rafael Yglesias, en este caso, eligió profundizar sobre el conflicto humano, logrando personajes de rara profundidad para un film de género como “Dark Water”.

Asociación Libre:

--- Visita a Japón - Por Carla Masmun- Dossier de géneros de cine japoneses

Salles toma el género terror y lo transforma en un ensayo sobre los demonios personales. A la manera de Amenabar y su “Los otros”, Salles se basa en la construcción sutil de los personajes y los espacios, creando una atmósfera antes que un efecto. El resultado es un film que oscila entre lo fantástico del género al que responde, y el drama humano profundo con toques oníricos que exceden el modelo e incluso a su original japonés.

Dahlia (Jennifer Connely) es una mujer en vías de divorcio, en medio del conflicto con su ex por la tenencia de su pequeña hija Ceci. La separación de la pareja implica mudarse, y dado que la vida en Manhattan es carísima y Dahlia no quiere instalarse cerca de su ex, elige Roosevelt Island. Esta es una de las islas menos conocidas de New York, aunque se encuentra a pocos minutos del centro de la ciudad. Es el lugar de los “exiliados”, la cara que no se ve, no se menciona. Ni pobre ni rica, estéticamente es lo que representa para los demás: el anonimato. Todos los edificios se parecen, todo es gris y chato, cercada por el río que la separa. Dentro del mundo real, Dahlia ya está ingresando sin embargo en un terreno extrañado.

Perseguida por pesadillas infantiles, en las cuales revive una y otra vez el abandono implícito y explícito de su madre alcohólica y drogadicta, Dahlia ve en su hija su constante posibilidad de redención. Y acá es donde el film de Salles adquiere su originalidad.

Dalia se ha pasado la vida tratando infructuosamente de olvidar para seguir adelante. La separación, momento traumático y disparador de crisis atrasadas, la llevará paulatinamente, en este viaje invertido que es “Dark Water” hacia enfrentar sus demonios a través del terror que la perseguirá desde lo fantástico.

La presencia del agua como elemento indicial de la razón del espíritu que anda dando vueltas, sirve así mismo de metáfora; el agua como símbolo, como conductora entre la vida y la muerte, entre los vivos y los muertos. Para Salles, ese líquido viscoso que vuelve una y otra vez y del que Dahlia no logra deshacerse también es su pasado.

La presencia del espacio es tan fuerte como la de los personajes humanos. La arquitectura, “brutalista” como la define el agente inmobiliario Murray (John C. Reilly), se basa en un estilo monobloc, y cuyas ventanas apuntan hacia adentro, es decir, hacia otros edificios iguales. Las ventanas escasean, haciendo que el aire no corra y la luz no entre. Flanqueando los edificios, chimeneas sin fin. Roosevelt Island es como la gran prisión donde quedan los “olvidados”. El anonimato es la identidad del lugar y absorbe a todo el mundo (y uno de los temas del film que se extiende de forma superficial a los demás personajes: el ser alguien, el estar o quedarse solo, el ocultar esa soledad a los demás, que en vez de la excepción, este aislamiento sea la norma en el mundo).

La presencia casi constante de la protagonista termina por identificarla al espacio. Lo siniestro consiste en volver extraño aquello seguro y cotidiano. Pero para Dalia, el terror no sólo viene de afuera, sino de adentro, y ese espacio que ahora habita en la vigilia a su vez es intercambiable con el que la persigue en sueños.

El fantasma, en “Dark Water”, si bien con historia propia, no es otra cosa que la síntesis terrible de todo esto. El espíritu hace visible aquello que permanece oculto tras los ojos, o sugerido en el cemento.

Film más sutil de lo que parece a simple vista, “Dark Water” no es otra adaptación de un film japonés, sino que toma una idea y, con todas las limitaciones que puede imponer un estudio, la hace propia.

www.imaginacionatrapada.com.ar
29/07/2005

     
     

¡IMPORTANTE!: Este artículo que está/s leyendo, los listados a continuación y los que se encuentran en este link, pertenecen a la sección de Cine de Imaginación Atrapada discontinuada el 15 de mayo de 2009 . Las notas publicadas luego de esa fecha se encuentran en la nueva sección. Para ir a la nueva sección, clickear aquí o en el menú superior en Cine

Artículos recientes:

“Slumdog Millionaire”: Los caminos del destino - por Sol Santoro

“Waltz with Bashir”: La representación como recuperación de la memoria... - por Diego Braude

"La Comunidad" y "El Inquilino": Paranoia y persecución - por Sol Santoro

"Fast Food Nation": Somos lo que comemos - por Sol Santoro

“Regresados”: Más acá la inundación - por Diego Braude

"La cámara oscura": Mirame de nuevo - por Sol Santoro

"Lars y una chica real": Lo otro como escudo - por Sol Santoro

“The Fall”: El relato como supervivencia - por Diego Braude

Más Cine...

 

  Buscador de Notas (no incluye productos del E-Shop):

E-Mail:

 
   
   
 
 
 

Sobre el sitio ------- ------- Contacto

© Imaginación Atrapada 2005 - Prohibida la reproducción de los contenidos sin autorización previa o cita de autor y procedencia del material