Cine - Entrevista

September -  de Max Farberbock

Entrevista a Max Färberböck
Director de “Septiembre” (September - 2003)
(IV Festival de Cine Alemán – Septiembre 2004)

por Jorge de Elizalde jorgedeelizaldecine@yahoo.com.ar

Información de prensa – Lola Silberman
“Septiembre” (September)
Max Färberböck, 2003, 115 minutos

Son alemanes, pero podrían ser ingleses, italianos, españoles, franceses o de cualquier otra nacionalidad. Da lo mismo. Por que los ocho personajes principales de este drama coral ven cómo sus vidas sufren un vuelco espectacular a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York. Y no por que sean víctimas directas de la babarie, sino porque haber sido testigos de ella, aunque sea desde la lejanía y como meros espectadores pasivos, es el detonador que activa sus mecanismos internos para hacerles reflexionar sobre sus vidas, pasadas y futuras, y plantearse cambiarlas radicalmente, ya sea en el ámbito laboral, en el profesional o en el sentimental.

El director Max Färberböck, un antiguo productor teatral que debuto en el cine en 1999 con la espléndida “Aimée y Jaguar”, aborda el tema con elegante delicadeza, y mucho respeto y comprensión hacia los personajes, almas errantes que vagan por la pantalla en busca de respuestas que, en la mayoría de los casos, jamás encontrarán. Que jamás encontraremos.

Ficha Técnica
Director: Max Färberböck Guión: Max Färberböck, Sarah Khan, Matthias Pacht, Moritz Rinke, Maria Scheibelhofer, John von Dueffel Fotografía: Carl-F. Koschnik Montaje: Eva J. Lind Productores: Max Färberböck, Martín Hagemann Producción: nf2 (Berlín) en coproducción con Distant Dreams (Berlín), TELEPOOL (Munich), ZDF (Mainz)
Intérpretes: Sólveig Arnarsdóttir, Justus von Dohnányi, René Ifrah, Anja Kling, Nina Proll, Moritz Rinke, Catharina Schuchmann, Joerg Schuettauf, Stefanie Stappenbeck Año: 2003 Duración: 115 min. Formato: 35 mm, color Idioma: alemán Participación en festivales internacionales: Cannes 2003 (Un Certain Regard), Varsovia 2003, Gante 2003, Rio 2003. Apoyado por Filmfoerderungsanstalt (FFA), BKM, Filmboard Barlín-Brandenburg, FilmFoerderung Hamburg, Filmstiftung NRW.

Asociación Libre:
--- V Festival de Cine Alemán - por Jorge de Elizalde

--- Sophie Scholl - por Jorge de Elizalde

--- Los Edukadores: Más allá de lo evidente - por Jorge de Elizalde

--- Entrevista a Sönke Wortmann (IV Festival) - por Jorge de Elizalde

Max Färberböck producía obras de teatro en Hamburgo, Heildelberg y Colonia antes de escribir y dirigir varios episodios de la teleserie “Der Fahnder”. También escribió y dirigió cuatro TV Movies (“Schlafende Hunde”, “Einer zahlt immer”, Bella Block – die Kommissarin” y “Bella Block – Liebestod”) antes de debutar con su largometraje “Aimée & Jaguar” que fue nominado a los Golden Globe Award en el 2000. En 2002 dirigió la premiada TV Movie “Jenseits”. “September” es su segundo largometraje.

Entrevista

¿Cómo te iniciaste en el cine?

Empecé cuando era muy joven, viendo cine a lo loco, sin una idea crítica. Veía todo lo que podía, desde Sam Peckinpah y Jean Cocteau hasta Godard y el melodrama alemán. Todo mezclado, me encantaba eso. Después, ya más activamente, trabajé con un grupo de teatro argentino en San Telmo y nos invitaron a un torneo en Europa. Me quedé con el grupo en Italia durante casi un año y después me fui a Munich, en donde alquilé un departamento de un solo ambiente, que tenía una mesa y una silla. En el cajón de la mesa encontré un formulario de inscripción de la escuela de cine de Munich. Así que lo llené y me puse a escribir un guión inmediatamente, que trataba de mi viaje de Argentina a Alemania. Yo viajé trabajando en un barco. Siempre había querido trabajar en un barco y así lo hice. Así que con la experiencia de mi viaje en barco hice un guión y les gustó, entonces me invitaron a estudiar. Así comencé en el cine.

¿Hoy en día seguís viendo muchas películas?

No tanto como antes. Por supuesto que veo películas pero ahora estoy siempre charlando sobre cine y teatro, en mesas redondas, por ejemplo. Entonces me gusta tener mucho tiempo para leer y pensar. Toda mi vida trabajé de esa manera: tres o cuatro horas al día le dedico al cine y el resto se lo dedico a la vida (risas). Todas las noches me voy a andar en auto por la ciudad, y durante el día me gusta conocer gente.

¿Qué pensás sobre el hecho de que los jóvenes realizadores ya no consumen demasiado cine?

Es una lástima. En música, por ejemplo, los músicos conocen casi todo en su terreno. En la música hay una conciencia de la tradición. En el cine eso es un poco diferente, los jóvenes ven las cosas pero normalmente las películas más recientes, de los últimos 15 o 20 años. Y por supuesto eso no es tan bueno. Los padres del cine contemporáneo, los que inventaron todo son Scorsese y David Lynch, y ellos conocen todo sobre cine, conocen la historia del cine, tienen mucho respeto por la historia del cine. Cuando Fellini murió David Lynch se fue a Roma para estar en sus últimos días. Los grandes directores siempre tienen mucho respeto por los genios del cine. Ignorar todo eso es un síntoma de indiferencia y estupidez pura.

¿Estás relacionado de alguna manera con la enseñanza del cine? ¿Das cursos o enseñas en alguna escuela o universidad?

En muchas academias de cine en Alemania me preguntaron si estaba interesado en dar clases y siempre dije que no. Si tengo un talento para dar clases ese sería el de confundir a los estudiante inmediatamente (risas). A mi me interesan las personas y en ese sentido soy muy individualista, me interesan los individuos. Y la verdad es que no me interesa la gente que quiere aprender “cómo” se hace cine, a mi me interesa la gente que quiere decir algo., que es una cosa muy diferente. Y eso es muy complicado de enseñar.

A eso venía la pregunta, porque me parece que lo que pasa en las universidades es que faltan docentes que estimulen al alumno en vez de dar reglas de cómo se hacen las cosas.

El arte siempre ha necesitado gente que tenga la necesidad de hablar de algo, de expresarse. Normalmente no saben de qué, pero tienen la necesidad. Entonces eso genera un movimiento, y yo estoy tremendamente interesado en ese movimiento. Todos los años aparecen, no se, ocho, cien o un millón de directores y la mayoría está interesado en hacer bien su trabajo pero no buscan la confrontación con su propio sentimiento o su propio pensamiento de las cosas en sí.

¿Qué pensás sobre el cine de género vs el cine de autor, algo de lo que se habla mucho en las escuelas de cine?

Entiendo por director al cineasta que trabaja con los géneros y al autor al que crea su propio código. El cine de género y el de autor son dos cosas diferentes, ambos lados siempre existieron y van a seguir existiendo. No creo que una cosa sea más importante que la otra, por que la industria de Hollywood ha creado miles y miles de películas geniales, con un sistema muy industrial y muy conservador, pero con mucha imaginación. Para mi hay directores que tienen un gran talento, esos serían los genios del género. Otros directores tienen una sensibilidad especial, esos serían los autores de arte. Y una cosa no quita la otra. El cine necesita de todo. Me cuesta mucho decirte esto, hace 25 años que no hablo español (risas). Hay hombres que son autodidactas y son muy buenos. Y hay otros, como Scorsese, Lucas, Spielberg... Bueno, Spielberg es un caso especial por que normalmente él es un director que no escribe, es un director tradicional de la industria de Hollywood, pero tiene una influencia tan grande en los guiones que es una mezcla entre los dos (N: director y autor).

Tiene identidad como director

Sí, sí. Pero bueno, creo que las dos cosas deben existir y no deben evitarse mutuamente

Tienen que complementarse

Sí, sí.

¿Hay algún recurso o código cinematográfico por el cuál tengas especial debilidad y que sepas que vas a utilizar independientemente de lo que estés contando, de la historia que vayas a contar, como por ejemplo el “plano secuencia”?

No. Eso para mí es muy importante. Cuando hago una película, no la conozco totalmente al principio. Hitchcock, por ejemplo, conocía todas las imágenes antes de filmarlas. Muchos de los directores, como David Fincher, o también Spielberg, tienen todo dibujado y calculado antes de filmar. Tiene un guión óptico (N: story board). A mí me gusta todo lo contrario, yo quiero improvisar. Por ejemplo yo no hablo con los actores sobre sus papeles. No hablo nada, nada, nada. Me encuentro con ellos por primera vez al frente de la cámara y en ese momento comienzo a trabajar. Para mi no tiene sentido repetir algo que ya conozco. Para mí es necesario sentir el riesgo, que el actor no sepa cómo está funcionando todo. Y me gusta no saber exactamente cómo trabajar con el actor, me gusta ese momento de inseguridad, de riesgo, de adrenalina. Es una cosa que me gusta muchísimo.

¿Vos te encargás de la edición final de tus películas?

Sí, sí, yo soy el responsable de la edición final.

¿Editas en digital?

Sí.

En una entrevista Steven Spielberg dijo que él prefería editar analógicamente porque ese proceso de edición le daba otra perspectiva sobre su película ¿Estás de acuerdo?

Es una pregunta difícil. Para mí es interesante creer en una imagen. El riesgo de no encontrar las imágenes justas para una escena, para una cara, es demasiado grande. Y tal vez tenés la posibilidad de trabajar con medios electrónicos y registrar muchas horas, probando distintos lentes y ángulos, pero eso a mi no me interesa. No me gusta filmar miles de horas, yo quiero concentrarme e improvisar en el mismo momento.

Preferís estar limitado...

Sí, sí. Para mí, sentir la frontera es algo importante para romperla (risas). Si no tenés esa frontera no tenés nada para romper.

Además de la norteamericana ¿qué otras cinematografías llegan a Alemania? ¿Llegan películas de Latinoamérica, Africa y Asia?

Algunas. Pero el problema es que esas películas vienen muy pocas veces a determinadas ciudades, y quizás sólo se proyectan por dos o tres días. Eso pasa con las películas del tercer mundo. Distinto es el caso de películas de Irán, por ejemplo, que son muy conocidas en todo el mundo y bla, bla, bla, pero normalmente no es tan fácil localizar esas películas. En Argentina es diferente, porque todo está concentrado en Buenos Aires, y todo viene a Buenos Aires. A Hamburgo no llega casi nada, sólo las películas norteamericanas y las francesas, pero no las del resto del mundo. Vienen a veces, pero tenés que estar muy atento para encontrarlas en el momento justo.

Te pregunto tu opinión sobre los siguientes directores::

Emir Kusturica: Genial. Se puede sentir su talento desde la primera película. Hizo películas muy diferentes, como “Papá salió enviaje de negocios” (1985), que es un trabajo lindísimo, que no tiene mucho que ver con “Tiempo de gitanos” (1988) o sus otras películas. Logró llevar adelante un desarrollo particular haciendo que su cine sea cada vez más explosivo. En estas dos películas se puede seguir a los personajes de manera muy íntima, tienen una sensibilidad muy especial y un carácter muy fuerte. Eso se ha modificado, ahora él trabaja más en plano general con respecto a las imágenes. Para mí, su primera etapa es más interesante.

Julio Medem: conozco el nombre pero no sus películas.

Andrei Tarkovsky: Sí, claro que me gusta, pero con Tarkovsky me pasa una cosa muy... Tarkovsky es el director del “interior”. Él es el que mejor sabe contar las historias interiores. Y para mi eso se vlvió un poco político al final. Para mí, personalmente, su mejor películas es “Andrei Rublev” (1969), porque cuando la vi la primera vez fue un golpe al corazón increíble. En ese momento pensé “¿qué va a hacer después de esta película?”, porque cuando hizo esa película era todavía muy joven y contó casi todo. Esa película habla sobre arte, sobre religión, sobre el poder, sobre la violencia, sobre el amor, todo junto en una forma muy clara y precisa. Después, “El espejo” (1975) es mas íntima aún, y muy... tiene unas imágenes muy grandes, ideas muy grandes, pero ya desde el principio esta en un lenguaje que te pregunta “¿tu me entiendes o no? No me importa”. En “Andrei Rublev” él quiso ser entendido por todo el mundo. Es un desarrollo similar al que tuvo David Lynch, al final Tarkovsky era muy críptico, muy metafórico, muy difícil de acceder. Quería dar la atmósfera de su alma, pero no pensamientos claros. Y me parece que tuvo motivos para eso. Las cosas no se esclarecen, si vos comenzás a pensar, a interiorizar, no vas a encontrar la claridad que necesitas para vivir. Es el caos lo que te espera adentro. Y David Lynch también se desarrolló de la misma manera, no quiere una claridad, quiere una atmósfera. Vos podés sentir y tratar de entender cómo son las conexiones de sueño y realidad, del sexo y el erotismo, de la destrucción, etc. Todas esas cosas son conectadas pero él no te quiere dar una respuesta clara. “Blue Velvet” (1986) todavía es una película que un gran público puede entender, no aceptar, pero sí entender. Ya las otras no se pueden entender, pero las imágenes son tan grandes que sería estúpido hacerlas más pequeñas solamente para que la gente las entienda. Si uno cree en las imágenes uno tiene que hacerlas como uno las siente. El público no es tan importante.

M. Night Shyamalan: Es un director que sabe muy bien de qué habla. Pero yo tuve problemas en “Sexto sentido” (1999), para mí era demasiado fuerte.

¿En que sentido?

En el sentido de que yo no quiero ver a niños en situaciones tan crueles. Es muy simple, no lo quiero ver (risas).

Werner Herzog: Herzog era muy titánico, un talento muy especial en Alemania. Para mí, Fassbinder y Herzog son los más grandes de los años 60 y 70. Pero no sé en qué anda ahora. Hace tiempo que estoy esperando una película de él, pero no sé en qué anda. Es una cosa muy rara por que es una persona muy especial, única en Alemania. Y no me refiero a sus documentales, sino a sus ficciones. Espero que esté haciendo algo por que yo no creo que un talento así de pronto se pierda. Pero hay que ver.

Jean-Pierre Jeunet: mmm, no conozco sus películas. Nombrame dos o tres de sus películas...

“Delicatessen” (1991), “La ciudad de los niños perdidos” (1995)...

Ah, sí, sí. Y “Amelie” (2001). Claro que lo conozco. Es un director de imágenes grandes y muy de “entretenimiento”. Y eso es, un gran “entertainer”, uno de los mejores en Europa. “Amelie” es una película que me gustaba muchísimo y la olvidé inmediatamente. Solamente recuerdo los colores y nada más (risas). Realmente es un gran “entertainer” pero no es para repensar sus trabajos. A David Lynch uno no lo olvida, siempre permanece.

Bueno, para terminar ¿Querés contarme algo sobre tu película?

Mmmm.... Lo que te puedo decir sobre “September” (2003) es que su origen es el mundo oculto de las personas. En Alemania la gente es muy cerrada y no suele hablar de su mundo interior emocional, de sus contradicciones. Y creo que esa cosa de un mundo oculto es el principio fundamental de mi película.

www.imaginacionatrapada.com.ar
9/09/2005

     
     

¡IMPORTANTE!: Este artículo que está/s leyendo, los listados a continuación y los que se encuentran en este link, pertenecen a la sección de Cine de Imaginación Atrapada discontinuada el 15 de mayo de 2009 . Las notas publicadas luego de esa fecha se encuentran en la nueva sección. Para ir a la nueva sección, clickear aquí o en el menú superior en Cine

Artículos recientes:

“Slumdog Millionaire”: Los caminos del destino - por Sol Santoro

“Waltz with Bashir”: La representación como recuperación de la memoria... - por Diego Braude

"La Comunidad" y "El Inquilino": Paranoia y persecución - por Sol Santoro

"Fast Food Nation": Somos lo que comemos - por Sol Santoro

“Regresados”: Más acá la inundación - por Diego Braude

"La cámara oscura": Mirame de nuevo - por Sol Santoro

"Lars y una chica real": Lo otro como escudo - por Sol Santoro

“The Fall”: El relato como supervivencia - por Diego Braude

Más Cine...

 

  Buscador de Notas (no incluye productos del E-Shop):

E-Mail:

 
   
   
 
 
 

Sobre el sitio ------- ------- Contacto

© Imaginación Atrapada 2005 - Prohibida la reproducción de los contenidos sin autorización previa o cita de autor y procedencia del material