Cine / Thriller
/ David Cronenberg - Crítica

"Una historia violenta": Identidad
desconocida
Carla
Masmun daysleepercm@yahoo.com.ar
("A History of Violence",
Estados Unidos/2005). Dirección: David
Cronenberg. Guión: Josh Olson, basado
en la historieta de John Wagner y Vince Locke. Fotografía:
Peter Suschitzky. Música: Howard Shore.
Edición: Ronald Sanders. Diseño
de producción: Carol Spier. Elenco:
Viggo Mortensen, Maria Bello, Ed Harris, William Hurt, Ashton
Holmes, Peter MacNeill, Stephen McHattie, Greg Bryk y Heidi Hayes.
Duración: 96 minutos.
La tranquila vida del matrimonio
Stall y sus dos hijos, en un pequeño pueblo de Indiana,
se ve alterada cuando Tom, buen padre y vecino, frustra un asalto
a su bar y enfrenta a los delincuentes. Cuando los medios masivos
dan a conocer el hecho, Tom se convierte en héroe nacional,
hasta que la llegada de un grupo de Filadelfia lo enfrenta con
ciertos asuntos pendientes.
Así planteado, podría
pensarse en “Una historia violenta” como un thriller
más, como otra producción hollywoodense. Pero la
presencia de David Cronenberg en la dirección del film
resulta determinante para distinguir la película. Habitualmente
vinculado a preocupaciones sobre la relación con lo orgánico
y la tecnología, y con lo extraño, en films como
“Scanners” (1980), “La mosca” (1986) o
“ExistenZ” (1999), el tema central de su poética
es la metamorfosis del individuo.
Desde un registro más
cercano al realismo en comparación con otras de sus obras,
aquí plantea la problemática de la identidad al
introducir la duda sobre la historia previa del personaje protagónico,
devenido en héroe gracias a un hecho fortuito.
Ese retrato de familia perfecta
esbozado durante los primeros veinte minutos del film se resquebraja
a partir de la llegada de los mafiosos liderados por el personaje
de Ed Harris. Lo repentino del cambio logra desequilibrar las
expectativas del público. Este cambio de registro opera
también a nivel de la fotografía, pasando de un
predominio de colores cálidos en la presentación
de los personajes, en contraposición con el episodio que
abre el film y el posterior desarrollo de la historia.
David
Cronenberg complejiza la narración mezclando elementos
del thriller, del cine noir, del melodrama y del western (con
cierta cercanía temática a “Los imperdonables”
(1992), de Clint Eastwood, aunque no de tratamiento), matizados
por la inclusión de un corrosivo humor negro que quita
parte de la tragicidad a la historia del protagonista. El relato
se construye con gran precisión, y las vueltas de la trama
nunca aparecen forzadas sino que profundizan en la historia, demostrando
la maestría del director para dosificar el suspenso.
“Una historia violenta”
concreta una crítica social explícita a la debilidad
del sueño americano, develando lo que puede esconderse
detrás de la supuesta perfección de una familia
feliz. Al mismo tiempo, ofrece una reflexión sobre la violencia
como “peste” que se propaga en la familia, alcanzando
a todos los miembros del grupo.
Los personajes están
delineados con precisión y profundidad, y encuentran en
las actuaciones de Viggo Mortensen, Maria Bello y Ashton Holmes
una sinceridad y expresividad destacables. La metamorfosis atraviesa
no sólo al protagonista sino a la familia toda, y el trabajo
corporal de los actores acompaña esos cambios.
Párrafo aparte
merece la breve intervención de William Hurt, con un personaje
de un exasperante cinismo que coincide a la perfección
con el tono del film.
Con “Una historia
violenta”, Cronenberg construye un film plagado de suspenso
y humor negro, donde el problema de la identidad, la violencia
y la necesidad de adaptación al medio social confluyen
en una historia reflexiva e inteligente.