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"La mujer pantera": El terror
tiene cara de mujer
Carla
Masmun daysleepercm@yahoo.com.ar
(“Cat People”,
EEUU, 1942) Director: Jacques Tourneur. Productor:
Val Lewton. Guión: Dewitt Bodeen. Fotografía:
Nicholas Musuraca. Música: Roy Webb, Constantin
Bakaleinikoff. Elenco: Simone Simon, Kent Smith,
Tom Conway, Jane Randolph, Jack Holt, Alan Napier, Elizabeth Dunne,
George Ford, Mary Halsey, Elizabeth Russell, Henrieta Burnside.
Duración: 71 minutos.
Es imposible hacer una crítica
sobre “La mujer pantera” sin señalar brevemente
la particularidad de su producción. El film pertenece a
la serie B, esto es, films de bajo presupuesto (alrededor de $
134,000) filmados en menos de un mes utilizando objetos y escenografía
de otras películas. Estos films narraban historias completamente
estandarizadas y funcionaban como cantera de prueba para directores,
guionistas y técnicos que aspiraban a los films de gran
producción.
“La mujer pantera”
es el primer film de Val Lewton como productor para la RKO. A
partir de este film, Lewton desarrolló varios títulos
pertenecientes en su mayoría al género de terror.
“La mujer pantera” narra la historia de Irena, una
extraña mujer atemorizada por una maldición conocida
en su pueblo, que amenaza a las mujeres con transformarse en panteras.
El conflicto se desata cuando Irena conoce a un joven arquitecto
y entabla una relación con él.
Mientras la historia adopta
el procedimiento de la pareja imposible del melodrama, el terror
aparece en elementos de la puesta en escena. La sexualidad es
un conflicto que subyace la trama, pero atentos a las restricciones
de la época, todo está apenas sugerido.
Aún siendo un film de
género, “La mujer pantera” de Tourneur rompe
posibles automatismos. El director evita una transformación
en cámara, dosificando detalles que a lo largo del film
sugieren la transformación final de la protagonista.
El inusual cuidado dentro de
la puesta en escena de un film de terror es la mayor innovación
que introduce el equipo Lewton/Tourneur/Musuraca. La fotografía
y la iluminación alcanzan gran sofisticación, adoptando
el claroscuro y el trabajo con las formas para crear atmósferas
propicias para el terror. El uso del claroscuro permite realizar
un juego de luces y sombras que “dibujan” el espacio,
realzando u ocultando objetos o personajes. Así, el espacio
se fragmenta: las sombras en segundo o tercer plano permiten descubrir
nuevos elementos significativos. Por otro lado, en las sombras
acecha el peligro, sin embargo, el exceso de luz tampoco es tranquilizador.
Los extremos marcan el peligro. La iluminación cumple el
rol de sugerir la presencia de la bestia, sin necesidad de mostrarla.
El tiempo presente de la historia
se contamina con un tiempo mítico de la leyenda. De este
modo, en el tiempo presente perviven espectros del pasado. El
peso que tiene sobre Irena la acusación sufrida por su
madre, además de la leyenda de su pueblo actúan
como fantasmas que, sin aparecer, han dejado huellas en la protagonista.
El rugido de la pantera funciona como un “llamado de sus
antepasados”. A nivel del relato, Tourneur es conciso, abunda
en el uso de la elipsis, rescatando los momentos más pregnantes
de la historia. Este tiempo crea espacios intermedios entre el
presente y el mito. En la puesta en escena, predominan los espacios
cerrados, privilegiando la idea de encierro, no sólo por
las jaulas del zoológico sino también por los barrotes
en el departamento de Irena.
En
cuanto a los actores encontramos dos elementos importantes. El
primero se relaciona con los rasgos casi felinos de Simone Simon
y de la actriz que representa a su compatriota. Pero no son sólo
los rostros, sino además el trabajo corporal de composición
de estos personajes. Por otro lado los cambios en el vestuario
acompañan la transformación de la protagonista (uso
expresivo de la gradación de grises, para llegar al negro
en el final, con su transformación).
“La mujer pantera”
es un clásico del cine de terror, que si bien ya no asusta
al espectador, sigue maravillando por la puesta en escena y la
creación de una obra única dentro del estandarizado
sistema hollywoodense.