Cine / "Cine Hacia Atrás" / Cine Argentino - Crítica

La Película del Rey - Carlos Sorín
Imagen de rodaje

“La Película del Rey”: La pasión de un Quijote y el cine

por Diego Braude dbraude@imaginacionatrapada.com.ar

(Argentina, 1986) Dirección:Carlos Sorín Producción:Perla Lichteinstein y Gustavo Sierra Guión: Jorge Goldenberg y Carlos Sorín Fotografía: Esteban Courtalón Elenco: Julio Chávez, Ulises Dumont, Miguel Dedovich, Villanueva Cosse, Ana María Giunta, David Llewellyn, Roxana Berco, Marilia Paranhos, Rubén Szumacher, César García, Hillda Rey, Marcela Luppi, Fernando Bravo, Diego Varzi, Roberto Pagés Edición: Alberto Yaccelini Música: Carlos Franzetti Sonido: Bebe Kamín y Miguel Ángel Polo Escenografía: Margarita Jusid Vestuario: Margarita Jusid Duración: 107 minutos

Allá por el año 1986, Carlos Sorín, quien hasta ese momento había participado en cine sobre todo como director de fotografía (siendo en su mayoría films experimentales o inconclusos), hace su aparición en las salas con “La película del rey”. Quince años antes, Sorín había participado de una co-producción que se había llamado “Nueva Francia”, que quedó inconclusa (de hecho, Jorge Goldenberg, el co-guionista, había sido el director de aquel intento). En uno de sus últimos intentos por recuperar su reino de la araucanía, Orllie Antoine de Tounens, había convencido a un banquero de apoyarlo económicamente bajo la idea de la fundación de una “Nueva Francia”. Ya en la década del ´80, Sorín, atraído por la historia de Orllie Antoine, se centra en su primera institución de la monarquía araucana.

Aventurero o demente, Orllie Antoine se había embarcado hacia Sudamérica, específicamente Chile, con la intención de unir a los pueblos latinoamericanos en un solo reino (bajo su mando, obviamente). Una vez ahí, viendo que la situación no daba para convencer a los ya más o menos establecidos gobiernos locales, descubrió una posibilidad en los pueblos de la Araucanía y la Patagonia (lado chileno y lado argentino, respectivamente). Estos dos, divididos en diversas tribus, mantenían su independencia y ofrecían un foco de resistencia para los incipientes estados nacionales que eran Argentina y Chile. Orllie emprende su aventura, sin saberse apañado por una leyenda araucana que hablaba de la llegada de un hombre blanco que habría de ser su libertador. En 1860 logra fundar su reino, habiendo convencido a los caciques de la región, y en 1861 aumenta su popularidad. El gobierno chileno lo considera un peligro y en 1862 es traicionado por un allegado y puesto en prisión. Su destino es la muerte, pero el gobierno francés intercede, es considerado demente, liberado y retornado a Francia. Durante los próximos 16 años, hasta su muerte, habría de intentar volver infructuosamente.

“La película del rey” era la historia del rodaje del film sobre esta primera fundación y su traición. David (Julio Chávez), es un joven director que alterna entre la publicidad (lo que le da de comer), y el cine (su pasión). Arturo (Ulises Dumont), es el paradigma del Jefe de Producción, cuya pasión pasa por hacer posibles los sueños del Quijote David. Su forma de soñar, es permitirle al otro hacerlo, engancharse a su estrella hasta que ambos terminan siendo parte de una misma cosa. Es que, como la historia de Orllie Antoine, la de David y su película, la del cine según este Sorín de la década del ´80, es una de Quijotes, de aventureros entre apasionados y dementes, de empresas irrealizables, de altas montañas a escalar.

David (alterego inconfundible del propio Sorín), se va quedando sin dinero a medida que el apoyo financiero de su productor va desapareciendo. El presupuesto lo lleva entonces a soluciones creativas. Opta por actores no profesionales, busca en donde sea. ¿No hay sonido? Se filma mudo. La cámara de Sorín, desde una imagen que oscila entre el plano normal y cierta desprolijidad documental, va narrando.

El director se detiene, con cariño, en pequeños detalles, como una heladera vacía en la casa de David (no es sólo el dinero, es que casi no está en su propia casa), una mirada por una ventana (David no puede dejar de ver). Cada paso es una forma de encuadre.

Al cambiar la metrópoli por el desierto patagónico, Sorín se deja llevar por su propia fascinación hacia esa enorme extensión de tierra, esa enormidad que también habla de lo pequeño del ser humano, esa Patagonia le hablaba a Sorín de su propio cine a través de sus imágenes.

Lentamente, la atmósfera del film va adquiriendo tintes fellinescos, ese clima de dulce locura onírica que Federico Fellini sabía imprimir a sus películas. Como es de imaginar, lentamente se va produciendo la metamorfosis entre David y Orllie.

A partir de este punto, el balance del film cambia. De realista pasa a surrealista. El sonido (mudo en el film dentro del film), se exacerba en risotadas o enojos, la lluvia hace su intrusión (“sobre llovido, mojado”), la luz más saturada del comienzo va dejando lugar a la noche iluminada por fuegos fantasmales, los rostros terminan de convertirse en máscaras. La locura del rey es la de David, traicionado por las circunstancias, abandonado. En unas imágenes de gran belleza visual, Sorín/David/Orllie transforman ese escenario patagónico en una visión de su propia empresa, la locura de su propia pasión.

La historia del cine está plagada de películas malditas, inconclusas, productores fantasmas, problemas, desafíos. ¿Por qué, entonces, seguir insistiendo? Esa es la pregunta que el propio relato le hace a Orllie, a David. Con su fiel Sancho a su lado (Arturo), David encuentra una única respuesta: la pasión, el fuego del aventurero, un Quijote que ve monstruos en los molinos de viento y doncellas en prostitutas reventadas. Es la capacidad de descubrir una y otra vez lo maravilloso en cada mirada; dejar de hacerlo es, simplemente, morir.

El final del film, el de la aparente derrota de Orllie/David, oh, casualidad, tiene que ver con la próxima aventura...

Recursos Web:

http://dokelibertario.blogspot.com/ - Blog que hace referencia a un relato de Albert Camus sobre Orllie Antoine de Tounens

http://www.geocities.com/numismatica_chilena/cronica4.html - Crónica de los intentos fundacionales de Orllie Antoine de Tounens

http://www.embafrancia-argentina.org/historia/orelie2.htm - Relato que se encuentra en el sitio de la Embajada de Francia en Buenos Aires

http://www.drault.com/pdb/Personajes/detounens-juicio.html - Créase o no, la corona de Orllie Antoine de Tounens tuvo herederos

www.imaginacionatrapada.com.ar
19/5/2006

     
     

¡IMPORTANTE!: Este artículo que está/s leyendo, los listados a continuación y los que se encuentran en este link, pertenecen a la sección de Cine de Imaginación Atrapada discontinuada el 15 de mayo de 2009 . Las notas publicadas luego de esa fecha se encuentran en la nueva sección. Para ir a la nueva sección, clickear aquí o en el menú superior en Cine

Artículos recientes:

“Slumdog Millionaire”: Los caminos del destino - por Sol Santoro

“Waltz with Bashir”: La representación como recuperación de la memoria... - por Diego Braude

"La Comunidad" y "El Inquilino": Paranoia y persecución - por Sol Santoro

"Fast Food Nation": Somos lo que comemos - por Sol Santoro

“Regresados”: Más acá la inundación - por Diego Braude

"La cámara oscura": Mirame de nuevo - por Sol Santoro

"Lars y una chica real": Lo otro como escudo - por Sol Santoro

“The Fall”: El relato como supervivencia - por Diego Braude

Más Cine...

 

  Buscador de Notas (no incluye productos del E-Shop):

E-Mail:

 
   
   
 
 
 

Sobre el sitio ------- ------- Contacto

© Imaginación Atrapada 2005 - Prohibida la reproducción de los contenidos sin autorización previa o cita de autor y procedencia del material