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“Madagascar”: Risa relajada
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
Dirección: Eric Darnell
y Tom McGrath. Elenco: Ben Stiller (Alex el león),
Chris Rock (Marty la cebra), David Schwimmer (Melman la jirafa),
Jada Pinkett Smith (Gloria la hipopótamo), Sacha Baron Cohen
(Rey Julien el lemur), Cedric The Entertainer (Maurice el lemur),
Tom McGrath (Skipper el pingüino), Christopher Knights (Private
el pingüino), Chris Miller (Kowalski el pingüino). Guión:
Mark Burton, Billy Frolick, Eric Darnell y Tom McGrath. Producción:
Mireille Soria. Música: Hans Zimmer. Montaje:
H. Lee Peterson. Dirección artística:
Kendal Cronkhite. Duración: 80 min.
Dentro del mundo de la animación, los
popes, se sabe, son Disney y Pixar. Desde hace un tiempito para
acá se sumó la poderosa Dreamworks encabezada por
Steven Spielberg y su tanque "Shrek". El año pasado,
habían traído “Shark Tale”, una entretenida
pero bastante pobre película que tenía sobredosis
de Will Smith como la voz protagónica. Ahora es el turno
de “Madagascar”.
Un grupo de animales de zoológico que
se han criado ahí, de golpe y a raíz de circunstancias
bastante peculiares se ven trasladados a la selva. La idea es interesante,
y uno se queda pensando que quizás los muchachos de Pixar
le hubieran sacado más jugo a la situación. Vaya uno
a saber por qué, los equipos de guionistas conformados por
el estudio ahora alejado de Disney son los más efectivos
del mercado de animación comercial (incluso pese al éxito
del ogro verde de Dreamworks).
Alex, el león, es un domesticado animalito
que disfruta haciendo morisquetas para los visitantes del zoológico.
Marty, la cebra, sueña con poder andar por otro lugar que
no sea el zoológico. Completa el cuadro la hipopótamo
Gloria y la hipocondríaca jirafa Melman. Viviendo en el zoo,
los códigos de la selva quedan anulados a favor de un híbrido
civilización-animal (muy simpático que Alex sepa hablar
por teléfono, pero que obviamente el interlocutor sólo
escuche un rugido).
Cuando caigan en la selva, que primero confundirán
con el zoo de San Diego (ciudad costera cercana a Los Angeles, y
en estilo en la antípodas del Central Park neoyorquino que
los animales conocen), estos códigos “civilizados”
se pondrán en conflicto frente al florecimiento de los instintos
naturales (recordemos que león y cebra son el cazador y la
presa).
Lemures rastafari servirán de anfitriones
para los recién llegados, quienes a su vez servirán
de protección frente a las fossas (acá parecen hienas).
Hasta acá venimos bien. El guión es ingenioso, los
chistes son buenos, como siempre se disfrutan más si uno
tiene cierto conocimiento de la cultura pop de Estados Unidos. Las
animaciones de Pixar parecen hechas con elementos para que entiendan
los chicos y otros también para los adultos; las de "Madagascar"
tienen la inocencia necesaria para el público infantil, pero
los textos curiosamente parecen hechos para los más grandes.
Decíamos, la inclusión de los
lemures, con su egomaníaco rey Julien (Sacha Baron Cohen)
y su mano derecha Maurice (el ex jugador de la NBA Cedric Ceballos
ahora devenido entertainer), colabora con otra cuota bienvenida
de humor y de delirio.
Pero cuando todo comienza a ponerse interesante,
el final se acelera de manera obvia y, si bien el chiste con el
que cierra el film lo clausura de forma original, uno se queda quizás
con ganas de algo más.
De todas maneras, es un progreso con respecto
en cuanto a guión (el aspecto técnico es impecable)
a “Shark Tale”, que resultaba hasta cierto punto insultante
en tanto terminaba siendo un gran infomercial encubierto. “Madagascar”
es, en contraste, un producto original, gracioso y entretenido (sin
estar a la altura de "Shrek" o del primer producto del
estudio, "Antz"), pensado para las vacaciones de invierno,
cuyo defecto en todo caso es no concretar lo que promete hasta la
mitad del film en cuanto a desarrollo argumental (es decir, quien
no tengan pretensiones por este lado no se verán defraudados)
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8/07/2005 |