Cine / Drama
vs Comedia / Woody Allen - Crítica

“Melinda Melinda”: Woody
Allen y un ejercicio de estilo
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
Dirección y guión:
Woody Allen. Interpretación: Chiwetel Ejiofor
(Ellis), Will Ferrell (Hobie), Jonny Lee Miller (Lee), Radha Mitchell
(Melinda), Amanda Peet (Susan), Chloë Sevigny (Laurel), Wallace
Shawn (Sy), David Aaron Baker (Steve), Larry Pine (Max), Arija Bareikis
(Sally), Josh Brolin (Greg), Steve Carell (Walt), Brooke Smith (Cassie).
Fotografía: Vilmos Zsigmond. Montaje:
Alisa Lepselter. Diseño de producción:
Santo Loquasto. Dirección artística:
Tom Warren. Vestuario: Judy Ruskin Howell. Producción:
Letty Aronson. Duración: 100 min.
“Melinda Melinda” es el nuevo
film de Woody Allen. El doblete del título responde a la
idea de contar una historia que tiene a un mismo personaje como
centro, pero desde dos perspectivas diferentes. Esto a su vez viene
como resultado del debate de dos amigos dramaturgos sobre si el
género que mejor se aplica a la vida es la tragedia o la
comedia (lo curioso es que el trágico defiende a la comedia
y viceversa).
El resultado es, esencialmente, un ejercicio
de estilo para alguien a quien ya a estas alturas le sobra oficio.
Allen se ausenta físicamente del film, aunque, como siempre,
está presente a través de uno de los personajes, al
que utiliza como alter ego (e incluso se pueden arriesgar conexiones
con su relación con Mia Farrow, o al menos que no la ha olvidado).
La historia es básica: en una cena
entre amigos, irrumpe Melinda y a partir de ese momento cambia todo.
En una historia será una vecina hasta ese momento desconocida.
En la otra será una amiga problemática que aparece
de repente. En ambos casos, será ella la que traerá
o disparará, o simplemente su aparición coincidirá
con el inicio de los conflictos de los demás personajes.
Lo que los narradores harán es llevarla por el lado del drama
existencial, o bien de la comedia romántica (lo que implicará
distintos desarrollos de la trama, distintas fisonomías y
comportamientos, etc). A partir de esta propuesta, entonces, el
montaje jugará saltando de una historia a la otra, encabalgándolas.
La filmografía de Allen está
llena de comedia y de elementos dramáticos, aunque sólo
algunas veces llevó a sus films por el lado de lo trágico
(“Interiores” y “Celebrity”, entre ellas),
y “Melinda Melinda” puede ser visto como de alguna manera
poner en la balanza los géneros que él ha visitado.
Sin embargo, la palabra final de Allen apunta a que la vida no es
ni una cosa ni la otra, simplemente es, y por ello tiene un poco
de todo.
www.imaginacionatrapada.com.ar
17/06/2005 |