Cine / Producción
/ Hollywood - Dossier

El miedo al Otro y la necesidad del superhombre,
marca registrada de Hollywood
Carla
Masmun daysleepercm@yahoo.com.ar
Cuando hablamos de Hollywood,
decir que el cine de género y la industria cinematográfica
van de la mano es una obviedad, teniendo en cuenta que los estos
se encuentran en la base del sistema de producción industrial
norteamericano de cine, dado que permiten la estandarización
de la narración y facilitan la producción en serie.
Los géneros son modelos
narrativos conformados por reglas y motivos (temáticos,
visuales) que el espectador debe reconocer. De alguna manera,
los géneros del cine clásico (el llamado sistema
clásico se perfila hacia 1915 y cae a fines de la década
de 1950) se rigen por un principio de economía: si usted
ve un film en el que los personajes interrumpen la acción
con canciones y baile seguramente estará ante un musical.
Esto no quita las posibles hibridaciones que, especialmente desde
los noventa, pueblan la pantalla cinematográfica (con “Kill
Bill” y “Kill Bill Vol. 2” Tarantino mezcla
el cine de artes marciales, el western, y hasta el melodrama de
madre).
El hecho de que algunos géneros
prevalezcan sobre otros en determinados momentos de la Historia
del cine (*) permite preguntarnos si esto tiene relación
con la coyuntura histórica del país de origen. Pregunta
que ha guiado un sinnúmero de trabajos mucho más
interesantes que este pequeño artículo, pero que
queremos retomar para reflexionar sobre la creciente producción
de films de Hollywood de géneros como el cine bélico,
de catástrofe, épicos o de terror desde los atentados
de septiembre de 2001. Aquí presentamos la lista de estrenos
de estos géneros desde 2002 (un porcentaje elevado con
respecto al total):
Estrenos 2002, 2003,
2004, 2005
Épicas:
”Cruzada” (Ridley Scott)
”Alexander” (Oliver Stone)
”La pasión de Cristo” (Mel Gibson)
”Troya” (Wolfgang Petersen)
”El último samurai” (Edward Zwick)
”El rey Arturo” (Antoine Fuqua)
Ciencia Ficción:
”Yo robot” (Alex Proyas)
”Misteriosa obsesión” (Joseph Ruben)
”La máquina del tiempo” (Simon Wells)
”Destino final 2” (David E. Ellis)
”Matrix revoluciones” (Hermanos Wachowski)
”Matrix: recargado” (Hermanos Wachowski)
Bélicas:
”Fuimos soldados” (Randall Wallace)
”La caída del Halcón Negro” (Ridley
Scott)
Comics – Superhéroes
(léase hombres con habilidades extraordinarias):
”El rey Escorpion” (Chuck Russell)
”El Hombre Araña” (Sam Raimi)
”X Men 2” (Bryan Singer)
”Daredevil -El hombre sin miedo -” (Mark Steven Johnson)
”La liga extraordinaria (Stephen Norrington)
”Tom Raider: la cuna de la vida” (Jan De Bont)
”Terminator 3: la rebelión de las máquinas”
(Jonathan Mostow)
”Hulk” (Ang Lee)
”Hellboy” (Guillermo del Toro)
Catástrofe:
”El día después de mañana” (Roland
Emmerich)
Terror:
“Halloween: resurrección” (Rick Rosenthal)
“Jason X” (Jim Isaac)
”Jeepers Creepers, el terror existe” (Víctor
Salva)
“Barco fantasma” (Steve Beck)
”Freddy vs. Jason” (Ronny Yu)
”La llamada” (Gore Verbistski)
“Camino a la perdición” (Rob Schmidt)
“La llamada 2” (Hideo Nakata)
“En compañía del miedo” (Matthieu Kassovitz)
“La séptima víctima” (Jaume Balagueró)
“Exorcista: el comienzo” (Renny Harlin)
“La casa del espanto” (Uwe Boll)
“Alien vs. Depredador” (Paul S. Anderson)
“La masacre de Texas” (Marcus Nispel)
A la lista podríamos
agregar películas como “Daño colateral”
(Andrew Davis) o “La suma de todos los miedos” (Phil
Alden Robinson), entre otras, y su tematización de la lucha
contra el terrorismo, o bien films que hasta resultan ofensivos
por lo cínicos como “La leyenda del tesoro perdido”
(Jon Turteltaub), donde disfrazado como film de aventuras, se
ofrece una lección de historia y civismo (de ética
mejor no hablemos). O tal vez “La habitación del
pánico” (David Fincher), donde madre e hija deben
encerrarse en una habitación para ponerse a salvo de ciertos
intrusos. “La aldea” (M. Night Shyamalan), presentada
como película de suspenso, es una metáfora burda
sobre el miedo de los habitantes al afuera, al territorio que
circunda el pueblo, único lugar donde (aparentemente) están
a salvo.
Pero, después de todo,
estamos en el terreno de la interpretación. Y a lo mejor,
el estreno de “La guerra de los mundos” sólo
signifique la recuperación de una franquicia que permitirá
ganar mucho dinero. Sin otras intenciones… a propósito,
se habla de una nueva secuela de “Rambo”…
(*) Sin olvidar las razones
económicas (el bajo costo), se ha postulado en varias ocasiones
la posible relación entre el auge del cine de terror y
de gángsters y la incertidumbre reinante entre los norteamericanos
durante la Gran Depresión (1929).