Cine / Comedia
/ Aventuras / Thriller - Crítica

“Ahora son 13”: Superproducción
entre amigos
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
("Ocean´s 13", EEUU, 2007)
Dirección: Steven Soderbergh. Elenco:
George Clooney (Danny Ocean), Brad Pitt (Rusty Ryan), Matt Damon
(Linus Caldwell/Lenny Pepperidge), Andy Garcia (Terry Benedict),
Don Cheadle (Basher Tarr/Fender Roads), Bernie Mac (Frank Catton),
Ellen Barkin (Abigail Sponder), Al Pacino (Willie Banks), Casey
Affleck (Virgil Malloy), Scott Caan (Turk Malloy), Eddie Jemison
(Livingston Dell), Shaobo Qin (Yen/Sr. Weng), Carl Reiner (Saul
Bloom/Kensington Chubb), Elliott Gould (Reuben Tishkoff), Vincent
Cassel (François Toulour). Guión:
Brian Koppelman y David Levien; basado en los personajes creados
por George Clayton Johnson y Jack Golden Russell. Producción:
Jerry Weintraub. Música: David Holmes. Fotografía:
Peter Andrews. Montaje: Stephen Mirrione. Diseño
de producción: Philip Messina. Vestuario:
Louise Frogley. Duración: 122 min.
El primer film jugaba a ser remake,
el segundo, a jugar un poco con el género sin dejar exceso
visitado por el camino. La tercera, más mesurada, sigue sumando
figuras de Hollywood y su slogan bien podría ser “amigos
son los amigos”.
(Elliot Gould) es estafado por un mafioso
de Las Vegas y sus compinches deciden tomar cartas en el asunto,
al mejor estilo Brigada A (o Los Simuladores, en su más elegante
versión local). El malvado en cuestión es acá
Willie Bank, Al Pacino, quien en sus primeras escenas podría
bien estar tomando elementos de la interpretación que Lee
Strasberg hiciera del gangster Hymen Roth para “El Padrino
II” (saga en la cual Pacino le diera piel a Michael Corleone).
Otra peculiaridad simpática es que, eventualmente, Danny
Ocean (George Clooney) y Rusty Ryan (Brad Pitt) necesitan involucrar
a Terry Benedict, que es Andy García, quien hiciera del heredero
del mandato Corleone en “El Padrino III”.
La trama consiste, entonces, en el ajuste
de cuentas con Willie Bank. ¿Cómo? Arruinándolo.
Para ello, el grupo desarrolla una serie de estrategias que deberían
dejar a Bank arrastrándose por el suelo pidiendo clemencia.
Así es como groseras cantidades de dinero se mencionan como
si fueran figuritas; en “Ahora son 13”, la desmesura
no pasa por el argumento, sino por la puesta. Bien podría
darle ideas a Alan Faena…
Como el conflicto es simple y el final es
previsible (los buenos ganan), y los obstáculos ya ni siquiera
son demasiado complicados o son fácilmente resueltos por
los protagonistas – todo se remite a la posibilidad de conseguir
más y más dinero, lo que los héroes alcanzan
sin demasiado esfuerzo - reduciendo, lógicamente, el suspenso
de las escenas, el eje pasa por la simpatía de las situaciones
y del larguísimo elenco (que, además, incluye apariciones
de Julian Sands y Vincent Casell, y también las piernas y
el escote de Ellen Barkin).
Soderbergh le da un estilo lounge a todo el
film, un toque estilizado, que por momentos, como las entregas anteriores,
homenajea a las películas de décadas pasadas, como
la paleta cromática, el vestuario dandy o la el montaje en
pantalla por división en cuadros.
Todo esto hace que “Ahora son 13”
funcione como un film previsible, pero agradable, donde, esencialmente,
se le propone al espectador disfrutar al pasar por todos los lugares
comunes y ver como los propios protagonistas se divierten haciéndolo.
www.imaginacionatrapada.com.ar
10/8/2007
|