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"Reprise": De Marienbad a Oslo
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
(Noruega, 2006) Dirección:
Joachim Trier Guión: Joachim Trier y Eskil
Vogt: Elenco: Anders Danielsen Lie, Espen Klouman-Høiner,
Viktoria Winge, Henrik Elvestad, Christian Rubeck, Odd Magnus Williamson,
Rebekka Karijord, Pål Stokka, Sigmund Sæverud Duración:
105 minutos
El whatif es un recurso ya muy utilizado en
el cine de hoy. Como todo recurso, es válido siempre y cuando
no resulte un mero efecto para tapar deficiencias o, simplemente,
distraer la atención del espectador de lo que el guión,
el montaje o la dirección no han sabido alcanzar. “Reprise”
empieza con un furtivo whatif en el cual dos amigos escritores están
por enviar sus trabajos a una editorial para ser considerados para
publicación. El narrador del whatif queda por fuera del film
(está en off), con lo cual la propia película se convierte
en otro texto (lo que es, en definitiva, un juego literario).
La acción retorna y avanza. Al avanzar,
comienza a introducir a los demás personajes, con lo cual
la historia se enriquece, sin jamás dejar de centrarse en
los dos amigos escritores. Diálogos precisos y dinámicos
se complementan con una potente banda sonora, un veloz montaje (que
intercala momentos de pausa y silencios como contraste), y una fotografía
generadora de climas.
“Reprise” examina a un sector
de la juventud que ha crecido con el designio de ser creativa y
pujante en todo aquello que se proponga, y que cualquier cosa menos
que eso es considerado un estrepitoso fracaso. En el film, la mera
posibilidad de no alcanzar esas expectativas es sinónimo
de quedar afuera, de dejar de ser. Entre chiste y chiste, es quedar
en el abismo. Curiosamente, la trama introduce elementos de referencia
a una camada anterior de cineastas que elaboraron sobre el tema
(la Nouvelle Vague), citada, pero también incorporada en
la manera de un algo pasado que no puede repetirse sino solo permanecer
como antecedente o recuerdo.
Pero de vuelta al comienzo real de la trama.
Philip es publicado y Erik no. Philip sufre, poco después,
un brote psicótico que dispara el inicio del resto de la
historia. Erik quiere cuidar a su amigo, al que idolatra, en el
que ve un reflejo del síndrome de genio que sufriera un héroe
literario que ambos comparten (un escritor que, tras sus primeros
éxitos, desapareció de la vista pública). Para
Erik, cuidar a Philip es recuperar al escritor que, a su vez, justifica
que el se conforme con lo que considera su inherente mediocridad
(reflejado también en que mantiene una relación con
una chica ideal, pero de la cual no está enamorada; la relación
es extremadamente cómoda, y él no puede atreverse
a tomar la decisión de romper. Philip es la imagen del genio
dañado, Erik la del que no cumple con la expectativa de serlo.
El film, que se apoya fuertemente en el guión
del propio Joachim Trier junto a Eskil Vogt, elabora sobre esas
líneas argumentales que se yuxtaponen y superponen (coloreadas
por las historias del resto de la banda de amigos – sobre
todo en el caso del cantante punk devenido publicista -), hasta
que el whatif irrumpe de nuevo, amenazando con modificarlo todo
y haciendo honor al título ("reprise"
es una característica musical que implica la repetición
de un tema, o una versión distinta de un mismo tema, entre
otras posibilidades). Un pequeño juego semántico
hace que la película se convierta en texto a ser releído.
En la cinematografía nórdica hay una fuerte presencia
mística y de preguntas existenciales (desde sus inicios a
su clímax en Ingmar Bergman y de ahí en adelante).
En este caso, siguen presentes, también como una suerte de
registro de una suerte de “espíritu de la época”,
donde la necesidad de planear y, simultáneamente, su imposibilidad
práctica hacen que la realidad esté permanentemente
en crisis para una juventud (en Latinoamérica probablemente
la historia sea otra y con otras cicatrices) que está permanentemente
condenada a fracasar sobre su expectativa para luego reinventarse.
www.imaginacionatrapada.com.ar
9/4/2007 |