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“Superman Regresa”: Regreso
del Héroe
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
("Superman Returns", EEUU, 2006)
Dirección: Bryan Singer. Elenco:
Brandon Routh (Kal-El/Clark Kent/Superman), Kevin Spacey (Lex Luthor),
Kate Bosworth (Lois Lane), James Marsden (Richard White), Frank
Langella (Perry White), Eva Marie Saint (Martha Kent), Parker Posey
(Kitty Kowalski), Sam Huntington (Jimmy Olsen), Kal Penn (Stanford),
Marlon Brando (Jor-El). Guión: Michael Dougherty
y Dan Harris; basado en un argumento de Bryan Singer, Michael Dougherty
y Dan Harris; basado a su vez en los personajes de "Superman"
creados por Jerry Siegel y Joe Shuster. Producción:
Jon Peters, Bryan Singer y Gilbert Adler. Música:
John Ottman. Fotografía: Newton Thomas Sigel.
Montaje: John Ottman y Elliot Graham. Diseño
de producción: Guy Hendrix Dyas. Vestuario:
Louise Mingenbach. Duración: 154 min.
Superman es el
primer superhéroe de la historia del cómic, habiendo
aparecido por primera vez en 1938. Ha muerto, ha resucitado, literal
y metafóricamente, tanto en el papel como en la pantalla.
Como James Bond, ha tenido numersos intérpretes. Como muchos
superhéroes, ha tenido fragmentos de su historia escrita
y rescrita numerosas veces.
Casualmente, fue también “Superman”
la primer película que abrió las puertas al género,
dándole legitimidad con aquel primer film de 1978, dirigido
por Richard Donner y con los famosos y carísimos quince minutos
de Marlon Brando como Jor-El. Casi treinta años después,
Bryan Singer fue finalmente (después de un proyecto que casi
muere varias veces en la última década), el encargado
de resucitar al personaje en la pantalla.
Singer pasó a ser reconocido por su
ópera prima, “Los sospechosos de siempre” y a
la fama por su participación en dos tercios de la trilogía
“X-Men”. La coherencia fílmica de Singer coincide
también con el equipo técnico con el que trabaja casi
desde siempre, como el fotógrafo Newton Thomas Sigel, el
editor y compositor John Ottman, o los más recientemente
agregados guionistas Dan Harris y Michael Dougherty. La combinación
suele producir una suerte de realismo y fantasía, lo que
para el universo de los superhéroes, suele ser algo útil.
La aproximación de Singer al mundo
del cómic suele estar marcada por cierta seriedad. Richard
Donner le había dado vida al personaje, pasando su mundo
del papel a la pantalla. Tim Burton había resucitado a “Batman”,
desplazando la imagen psicodélica de la serie televisiva
de los ´60. Ang Lee le dio un toque personal a su “Hulk”,
lo mismo que Sam Raimi a “Spiderman”. Christopher Nolan
trajo cierta dosis de realismo y más oscuridad a “Batman
Begins”. Alex Proyas, por su parte, dejó un film de
culto en “The Crow” (la película póstuma
de Brandon Lee). Otros directores, como Joel Schumacher o Brett
Rattner, dejaron producciones que rápidamente pasaron al
olvido. Singer, por su parte, parece acercarse con un angulo más
particular y, si se quiere, más cercano a la esencia que
se esconde detrás del cómic, que es el aspecto mítico.
“Superman Regresa” no es sólo
la resurrección del personaje, sino del mito de Superman.
Para esto, Singer recicló material de los primeros films
(del tema hiperconocido de John Williams a la imagen de Brando/Jor-El
– resucitado gracias al CGI, a actores que han tenido que
ver con la historia del personaje, etc, etc). El universo de Superman
reaparece, como guiño al espectador, como homenaje a su historia,
como lugar unificador.
Superman regresa de un misterioso y abrupto
exilio de, casualidad, cinco años, en los cuales se fue en
búsqueda de los restos de su planeta con la esperanza de
encontrar algo, algún sobreviviente que lo conectara con
su raza. Habiendo encontrado nada más que destrucción
y polvo, regresa a la Tierra. Como la primera vez, llega en un meteorito
y cae en la granja Kent, donde ahora sólo habita su madre.
Como la primera vez, vuelve a dirigirse a Metrópolis (ahora
caracterizada con gran similitud a New York), al Daily Planet. Salvo
el mundo que se cae de a pedazos, el resto de las cosas parecen
permanecer igual, con Perry White devolviéndole su trabajo,
Jimmy Olsen igual de ansioso e inocente. Pero Louise Lane, cansada
de esperar a Superman, se ha casado.
Lex Luthor, por su parte, fue liberado cuando
Superman faltó a testificar en el juicio en su contra, y
aprovechó para casarse y enviudar de una multimillonaria.
Ahora, con el dinero suficiente para encarar su próximo proyecto,
Luthor diseña un plan macabro para apoderarse del mundo,
casualmente, a partir de la utilización de la tecnología
alienígena de la Fortaleza de la Soledad.
A partir de este argumento, Singer aprovecha
para desarrollar, así como lo hiciera en “X-Men”,
varias líneas, entre las que intercala las famosas escenas
de acción que se esperan del Hombre de Acero. Por un lado,
está el conflicto del propio Superman, en su dualidad hombre
/ superhéroe, pero también la de local / extranjero
(“has sido criado como uno de ellos, pero no lo eres”,
dice Jor-El). En “X-Men” era el tema de la diferencia.
Acá, es la esencia conflictiva del hecho de que Superman,
esencialmente, es un inmigrante, en un momento en que no sólo
Estados Unidos sufre un cercenamiento de los derechos civiles que
lo colocan en una suerte de segundo macartismo, sino que además
cierra cada vez más y de forma más violenta sus fronteras.
El máximo héroe de la mitología estadounidense
es, paradojalmente para Singer, un alien.
Por el contrario, Lex Luthor aparece como
la figura extrema del capitalismo. No es un malvado siniestro e
irreal… bueno, sí lo es, pero como símbolo paradigmático
de una valoración extrema. Singer trabaja a sus dos personajes
principales transformándolos en metáforas.
Después, a nivel micro, la relación
entre Superman y la ahora casada y madre Louise Lane funciona como
un drama romántico más tradicional (el amor imposible
pero inextinguible, el marido posee rasgos similares al amado, con
el guiño extra que James Mardsen fue una de las posibilidades
descartadas para interpretar a Superman). Lo mítico reaparece
acá a través de la aparentemente inocente figura del
hijo de Louise, sin adelantar nada más al respecto.
Mito y acción a su vez se ven complementados
con un humor similar al de “X-Men”, jugando un poco
con los códigos del propio personaje (la eterna pregunta
de “cómo nadie se da cuenta de quién es Superman”),
o de una ácida ironía (sobre todo en los parlamentos
de Kevin Spacey y Parker Posey).
Siempre es problemática la decisión
de quién debe ocupar el rol principal de un superhéroe,
así como en su momento fue polémica la elección
de Michael Keaton para personificar a Batman. En este caso, Singer
optó por un desconocido, así como en su momento lo
fue Christopher Reeve. La atención, de esta manera, no estaría
puesta sobre el nombre sino sobre el personaje. En los films de
Singer, la característica de la actuación suele ser
de prolijidad y funcionalidad. El posible lucimiento, como ocurrió
con Kevin Spacey en “Los sospechosos de siempre” proviene
de su correcto funcionamiento dentro de la trama. De esta manera,
en el caso de falta de virtuosismo, la narración tampoco
es dañada (como en “X-Men”). La química
entre los actores de “Superman Regresa” puede que no
sea brillante, pero es lo suficientemente buena como para cumplir
el objetivo, donde Singer pone más el acento en lo icónico
y lo mítico que sobre el drama propiamente dicho (sin por
eso dejar de mirar con particular sensibilidad a sus personajes,
sobre en todo en ciertas escenas).
La imagen está trabajada de forma tal
que combine realismo con el brillo típico del papel ilustración
del cómic, así como fotografía y diseño
se encargan de generar las múltiples situaciones de espejo
que protagonizan Superman y Luthor (comentario simplista, como siempre
en estos casos, sobre todo el proceso técnico que se encuentra
detrás de semejante empresa).
Singer no sólo trae de vuelta al personaje,
al superhéroe del cómic, sino que busca insertar el
mito dentro de un contexto histórico. Brecht había
dicho “pobre del pueblo que necesita héroes”.
Pero, en un momento en que abundan la corrupción y la violencia
desmedida, no sólo al nivel material sino también
en el espiritual, Singer asume que quizás resucitar la figura
del héroe mítico no sea tan mala idea.
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21/7/2006 |