Cine / Terror
- Crítica

“La Masacre de Texas”: Sadismo
de género, pero demasiado artificial
por Jorge de Elizalde
jorgedeelizaldecine@yahoo.com.ar
Dirección: Marcus
Nispel. Guión: Scott Kosar; basado en un
argumento de Kim Henkel y Tobe Hooper. Interpretación:
Jessica Biel (Erin), Jonathan Tucker (Morgan), Erica Leerhsen (Pepper),
Mike Vogel (Andy), Eric Balfour (Kemper), Andrew Bryniarski (Thomas
Hewit), Lauren German (Chica adolescente), R. Lee Ermey (Sheriff
Hoyt), David Dorfman (Jedidiah), Marietta Marich (Luda May). Producción:
Michael Bay y Mike Fleiss. Música: Steve
Jablonsky. Fotografía: Daniel C. Pearl.
Montaje: Glen Scantlebury. Diseño
de producción: Gregory Blair. Dirección
artística: Scott L. Gallagher. Vestuario:
Bobbie Mannix. Duración: 95 min.
Llega la nueva versión del espectacular
clásico de terror “The Texas Chainsaw Massacre”
(Tobe Hooper – 1974), que acá se conoció como
“El loco de la motosierra”, y nos trae al entrañable
Leatherface y su motosierra pulenta para llenar de fiambres la pantalla.
Muchachos, demás está decir
que no se van a encontrar con un argumento original, que en estas
películas generalmente queda reducido a los hechos que le
suceden a un grupo de jóvenes que van en camino hacia algún
lugar, se desvían por algún motivo y se encuentran
con un pueblo cuyos habitantes tienen tendencias sádicas,
caníbales, u otro tipo de manías saludables. Esta
fórmula se vio muy bien aplicada en películas de reciente
estreno como las recomendables (para los que nos gusta el sadismo)
“Camino hacia el terror” (Wrong turn – Rob Schmidt/2003)
o “La casa de cera” (House of wax – Jaume Collet-Serra/2005).
Y “La masacre...” no es la excepción.
Nadie espera un argumento innovador, pero
lo que sí tiene que haber es sangre, carne desgarrada y chicas
gritando (y el novio poco brillante y odioso que es boleta al toque).
Estas son películas de género, de bajo presupuesto
(téngase en cuenta lo relativo del término: en Argentina
una película de presupuesto medio para el INCAA es de $1.250.000,
contra U$S 30.000.000, por tirar algún número, que
puede ser considerado bajo presupuesto para una producción
hollywoodense), protagonizadas por jóvenes actores de series
de tv norteamericana, y suelen ser operas primas de tipos que hicieron
escuela laburando como directores de segunda unidad (quienes suelen
encargarse de las escenas de efectos especiales y afines) de grandes
producciones, con lo cual adquieren experiencia y oficio.
Es decir, estas películas forman parte
del sistema de producción de los grandes estudios como Warner,
Fox, Columbia, UIP, y Disney/Buena Vista/Miramax/Touchstone que
se asocian a estudios mas pequeños dedicados a géneros
particulares. Todos los productos que salen de este sistema suelen
ser de factura media, para un público masivo o fanático
de un género en particular, en este caso el fantástico
de terror, que en estos últimos años tuvo un resurgimiento
con las películas de vampiros, zombies, espíritus
malignos y, en menor medida, los asesinos seriales (como en su momento
lo tuvo durante la década del ´70). Supongo que el
punto de partida de toda esta nueva generación de películas
tiene que ver con el éxito de “Sexto sentido”
(1999) de M. Night Shyamalan y con el cine de terror japones (y
un poco más atrás en el tiempo con “Drácula”
(1992) de Francis Ford Coppola, que dio paso a “Entrevista
con el vampiro” (1994/Neil Jordan) y otras yerbas.
“La masacre...” podría
encasillarse en el rubro de remakes de clásicos del terror
(aunque la verdad es que funciona más como secuela que como
remake). Y digamos que no le hace mucha justicia a la original,
que es muy superior en todo sentido. Si en la versión de
1974 la película está impregnada de ese aire psicodélico
del cine de los 70´s, y que con el género de terror
logró una ecuación perfecta que dio resultados muy
buenos, en está nueva versión lo que prima es el cine
clipero y publicitario (el director, Marcus Nispel, viene de hacer
videoclips y comerciales y esta es su opera prima para la pantalla
grande), con una imagen muy pulida que no llega a generar el grado
de paranoia y psicosis de su antecesora (y esto llama un poco la
atención porque el director de fotografía es el mismo
en ambas versiones: Daniel Pearl). Por otro lado comparen el laburo
de sonido de ambas películas y van a ver la diferencia en
el clima creado. De más está decir que todo está
muy bien hecho en cuanto a fotografía, sonido y arte desde
el punto de vista formal, lo cuál no garantiza ninguna efectividad
(léase, no hace efecto), y esto se nota en la película.
Quizás lo más flojo es el guión;
hay momentos de estancamiento que hacen que el asunto se vuelva
un poco aburrido. Pueden esperar futuras secuelas (decir esto de
una producción de Hollywood hoy en día es una obviedad,
pero bueno) ya que la original cuenta con tres de ellas: “The
Texas Chainsaw Massacre 2” (1986 – Tobe Hooper), “Leatherface:
Texas Chainsaw Massacre III” (1990 – Jeff Burr) y “The
Return of the Texas Chainsaw Massacre” (1994 – Kim Henkel).
Si la primera parte acá se tradujo como “El loco de
la motosierra”, la segunda parte recibió el nombre
de “Masacre en el infierno” y la tercera “Masacre
en el infierno II”. “Masacre en el infierno” es
muy floja, actúa Dennis Hopper, y se ve que Tobe Hooper necesitaba
el vil metal y se mandó la secuela. “Masacre en el
infierno II”, en la que actúa Viggo Mortensen, remonta
un poco pero sigue siendo una mala película. Así que
si tienen que elegir vean la primera y la nueva versión.
Hachas, cuchillos, motosierras, gente deforme
y enferma, autos abandonados hechos chatarra, una camioneta con
los faros encandilándote, una comunidad que quedó
a mitad de camino entre lo urbano y lo rural (el mito norteamericano
del montañés salvaje), máscaras hechas con
piel humana, y otras cosas bonitas se pueden encontrar en estas
películas. A pesar de todo, “La masacre de Texas”
deja un sabor un tanto amargo, le falta sangre y humor negro, cosa
que en dosis adecuadas hubieran dado como resultado un producto
más integral (y original). Pero bueno, no nos pongamos tan
exigentes, si querías una de terror, acá la tenés.
www.imaginacionatrapada.com.ar
24/06/2005 |