Cine / Comedia Negra / Drama / Suspenso / Almodóvar - Crítica

Volver - Pedro Almodóvar

“Volver”: El corazón, la tierra, la vida, la muerte, la mujer

por Diego Braude dbraude@imaginacionatrapada.com.ar

(España, 2006) Dirección y guión: Pedro Almodóvar. Elenco: Penélope Cruz (Raimunda), Carmen Maura (Abuela Irene), Lola Dueñas (Sole), Blanca Portillo (Agustina), Yohana Cobo (Paula), Chus Lampreave (Tía Paula), María Isabel Díaz (Regina), Neus Sanz, Pepa Aniorte, Yolanda Ramos, Antonio de la Torre, Carlos Blanco. Producción: Esther García. Música: Alberto Iglesias. Fotografía: José Luis Alcaine. Montaje: José Salcedo. Duración: 110 min.

La carrera de un artista muy rara vez es algo lineal, sea por progresión, sea por temática. Suele ocurrir algo en el medio que es la vida, que tiene la costumbre de ir modificando la forma de percibir el mundo. Para el artista, esa forma de percibir es la que tiende a aparecerse en su obra. Incluso en el gran reproductor de sí mismo que es Woody Allen, la historia lo ha visto torcer su rumbo, probar nuevas aguas, ser más pesimista o más optimista. A veces, la madurez permite otra forma de retrospectiva, de nueva-vieja mirada. Para Almodóvar, “Volver” es también un poco volver a sus orígenes, un retorno de visita a su memoria (real y cinematográfica). La Idea de volver misma lleva implícita esa mirada que retorna, que ya no es ni puede ser la misma. Para Almodóvar, es después de diez años la vuelta a la comedia y a “sus mujeres”. Es también el regreso a su La Mancha natal, con su mitología. Y, ya desde un comienzo, queda evidenciado paradojalmente que “Volver” es un film de muerte y de vida, de regreso y de inicio.

El plano inicial, un travelling lateral, muestra a grupos de mujeres cuidando y manteniendo las tumbas de sus seres queridos. Es un ritual muy propio de la zona, en la cual la relación entre los vivos y los muertos es diferente. Vida y muerte son ambas constituyentes de un mismo y frágil tejido social. Un dato vuela por ahí también, en el que esta, debido a la influencia de los vientos cálidos y continuos, es una de las zonas con mayor índice de demencia. La locura, la vida, la muerte; es el marco en que sucederá la historia de esta familia de mujeres conformada por Raimunda, Paula (su hija), Sole (su hermana), Agustina (una vecina y familiar postiza) y una madre que es o no es un fantasma. En el medio, un asesinato, o dos, una segunda oportunidad de comenzar, una historia oscura del pasado que vuelve y un tango hecho dramático flamenco.

Dos ambientes: La Mancha y Madrid. El primero es lo pequeño, la sencillez, el mundo donde todavía habita lo fantástico, la inocencia, así como también el infierno condensado. Madrid es la gran ciudad, dentro de la cual Raimunda habita en un sector de clase media baja, marginado de las grandes luces y la dinámica urbana, y donde Sole sobrevive gracias a una peluquería ilegal instalada en su casa. En el pueblo, la muerte de una tía reaviva los fantasmas de un peculiar y reciente pasado que coinciden con la desaparición de la madre de Agustina. En Madrid, un súbito presente violento hace eco de ese pasado, como si la única manera de superarlo fuera a través de enfrentarlo de una vez por todas.

Como en “Pedro Páramo”, del mexicano Juan Rulfo, los muertos conviven con los vivos, y ninguno puede descansar en paz hasta que el último secreto salga a la luz. La madre de Raimunda y Sole se aparece, no es un fantasma, pero al mismo tiempo sí lo es. Como en “Pedro Páramo”, Almodóvar termina elaborando una forma de realismo mágico. Todo es real y, sin embargo, también está cargado de irrealidad y locura.

“Volver” es un film sensorial, femenino y español en su sensibilidad; los ambientes, los olores, la identidad. Entre los planos oscuros y dramáticos del inicio, sobre todo en el funeral (que recuerdan a la serie “Aldea Española” del fotógrafo Eugene Smith), y el color que viene luego, hay transición narrativa pero no de mundo; ambos aspectos son partes de un mismo universo, ese lugar donde lo más terrible y lo más maravilloso es igualmente posible para los personajes.

Almodóvar toma elementos prestados de diversos géneros y de sí mismo, desde cierto suspenso hitchcockiano (con algo de homenaje a “La Soga” incluso en su humor negro) a un aire a “¿Qué hecho yo para merecer esto?”. Almodóvar va oscilando entre la comedia y el drama, haciendo crecer a sus personajes mientras va plantando para el espectador pistas falsas sobre el posible desarrollo, cuando en realidad todo gira alrededor de ese misterioso “Volver” del título.

Cada personaje femenino es en sí un pequeño universo, un magma de energía que se acopla al siguiente para construir un todo distinto. Es en ese lugar femenino donde Almodóvar identifica tanto la capacidad de destrucción como aquella de creación, otra vez, la vida y la muerte. Es la tierra que da nacimiento, y la tierra que toma a los muertos. Como la tierra, son capaces de renacer cuando todo parece perdido; como la tierra, capaces de ocultar hasta que se desentierra el secreto.

Sea Penélope Cruz, Lola Dueñas, Carmen Maura o Blanca Portillo, el lucimiento personal acá sólo funciona en comunión con el film como todo. No hay virtuosismo innecesario, sino química. El vestuario habla a través de los cuerpos, y estos ocupan espacios que no son inocentes. Espacios abiertos o cerrados, como sus mujeres, de sombras duras y suaves, de recovecos insondables (como los de Raimunda) o a la vista (como los de Sole), nuevos (como Paula), o antiguos (como Irene, la Madre).

www.imaginacionatrapada.com.ar
18/8/2006

     
     

¡IMPORTANTE!: Este artículo que está/s leyendo, los listados a continuación y los que se encuentran en este link, pertenecen a la sección de Cine de Imaginación Atrapada discontinuada el 15 de mayo de 2009 . Las notas publicadas luego de esa fecha se encuentran en la nueva sección. Para ir a la nueva sección, clickear aquí o en el menú superior en Cine

Artículos recientes:

“Slumdog Millionaire”: Los caminos del destino - por Sol Santoro

“Waltz with Bashir”: La representación como recuperación de la memoria... - por Diego Braude

"La Comunidad" y "El Inquilino": Paranoia y persecución - por Sol Santoro

"Fast Food Nation": Somos lo que comemos - por Sol Santoro

“Regresados”: Más acá la inundación - por Diego Braude

"La cámara oscura": Mirame de nuevo - por Sol Santoro

"Lars y una chica real": Lo otro como escudo - por Sol Santoro

“The Fall”: El relato como supervivencia - por Diego Braude

Más Cine...

 

  Buscador de Notas (no incluye productos del E-Shop):

E-Mail:

 
   
   
 
 
 

Sobre el sitio ------- ------- Contacto

© Imaginación Atrapada 2005 - Prohibida la reproducción de los contenidos sin autorización previa o cita de autor y procedencia del material