“Ya no pienso en matambre ni le temo al vacío”: Entre Munch y Olmedo

"Ya no pienso en matambre ni le temo al vacío" - Patricio AbadiPatricio Abadi lleva a escena “Ya no pienso en matambre, ni le temo al vacío”, una obra de su autoría que parte de la interacción de distintos monólogos expresados por diferentes personajes. Estos recorren temáticas como el amor, la soledad (su contrapartida), los juegos de seducción y el deseo, que le posibilitan a la obra un hilo conductor. Por eso, no es una obra que pretenda armarse desde un solo núcleo de acción, sino que desde todos sus bloques recorre, junto a cada personaje, los ejes; ejes que a su vez, son dichos desde cada una de las miradas.

Si bien esto parece una obviedad, es por esa pluralidad de miradas que la obra se separa de su autor y cobra vida propia, ya no es el autor el que habla, sino cada uno de los personajes que sienten de distinta manera todas esas temáticas mencionadas.Además, logra esa pluralidad de puntos de vista en el espectador porque no todos recibimos del mismo modo el discurso de una mujer que ha salido de su pueblo para migrar a la ciudad, ni tampoco podemos comprender del mismo modo el deseo fatal de una maestra enamorada de su pequeño alumno, ni digerimos de la misma manera la violencia de una pareja, ni el deseo irrefrenable de una mujer sola que pide patéticamente que la amen.

Esta obra que, a juzgar por lo escrito hasta ahora, es de un nivel de dramatismo muy elevado, diluye la atmósfera angustiante por medio del humor. Un humor que se construye desde el juego de palabras (un juego que repasa todos los tipos de carnes y achuras generando a partir de aquél, el doble sentido en cada decir) hasta las bromas claramente sexuales y escatológicas (bromas que apuntan a romper esa solemnidad de la que el autor desea escapar, incluso desde el programa de mano).

¿Por qué genera tanta risa la imitación de “El grito” representado por el primer actor que vemos al ingresar a Carne-Vil?  Por eso, entre Munch: la estética dentro del expresionismo, su angustia irremediable, los deseos reprimidos, la locura; y Olmedo: lo risueño, lo kitsch, el tabú expuesto y liberado, la burla a los estereotipos.

Autoría y Dirección: Patricio Abadi Coreografía: Sofía Mazza Intérpretes: Patricio Abadi, Sergio Barattucci, Umbra Colombo, Natalia Farano, Marcelo Frasca, Eugenia Iturbe, Junior Lareo, Cecilia Layus Vestuario: Ana Nieves Ventura Escenografía: Lorena Booth, Luciana Rodriguez Iluminación: Hernando Davalos Maquillaje: Viviana Aronno Música: Eugenia Iturbe Letras de canciones: Patricio Abadi Fotografía: Daniel Castellano Mora, Veronica Vargas Diseño gráfico: Romina Juejati Entrenamiento vocal: Graciela De Carlo Asistente de producción: Tatiana Sandoval Asistencia de dirección: Sofia Vilaro Colaboración artística: Marcelo Gil. Info sobre funciones de “Ya no pienso en matambre ni le temo al vacío”

Para contactar a Jimena Trombetta, clickear aquí

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