Entrevista a Irene Sexer y Paula Etchebehere: “Como el trabajo del clown, hay que poder reírse de uno mismo, de sus fantasías, tormentos, sueños, miedos para poder hacer reír al otro”

"Querida Marta" - Irene Sexer y Paula Echebehere

Querida Marta: me he metido en tu mundo con el fin de encontrar en él las respuestas que sospeché ver cuando te vi. Es evidente que tu soledad, de la cuál nos hemos reído rememorando la nuestra, ha sido atravesada por un pequeño equipaje de flores, que te acompaña en el círculo de tu vida, para que no olvides tanto tus logros como tus caídas. Te pido, Marta, que no llores los espacios vacíos, ya que has demostrado poder acceder a lugares más iluminados y coloridos. Debe ser por esto, Marta, que te compran tragos y te regalan papelitos y colores nuevos. Quizás sea ese el motivo que nos convoca a visitarte y seguramente hallaremos en tu mirada algo tan vivo como nuestro. (Copete informal)

“Querida Marta”, la obra de Irene Sexer (actriz y autora) y Paula Etchebehere (directora), estuvo en la ciudad de Azul participando del X edición del Festival Internacional Otoño Azul. Allí fue nominada a Mejor iluminación; y fue premiada a Mejor actuación, Mejor dirección y Mejor espectáculo, además en aquél marco recibió el premio a Mejor actuación por parte del público. (Copete formal)

¿Con que técnicas de actuación elaboraste el personaje? ¿Trabajás con técnicas del clown?

Irene Sexer: Marta es mi clown. Hace 10 años que apareció, desde que empecé a estudiar, y fue tomando diferentes colores, pero siempre atravesada por esta esencia de soledad y fantasía de una realidad inexistente. A partir de ahí, con Paula, empezamos a construir este viaje por su vida. Entonces, mi actuación se ve atravesada por la técnica del clown, pero también por una interpretación genuina a lo que el personaje requiere en cada situación que le toca vivir.

¿Cómo describirías la personalidad de tu personaje?

I.S.: Marta es positiva y deja ver en cada acción un sentimiento de tristeza. Cree en un mundo más bello, a pesar de que la soledad y la melancolía la acompañen cotidianamente. Lo que no tiene se lo inventa, lo que no puede lo imagina. Es enamoradiza y fantasiosa, pero no negadora. Envuelta en sus propias preguntas transita su vida en busca de alguna respuesta.

¿Cómo elaboraron el texto dramático?

Paula Etchebehere: Gran parte del texto formaba parte de trabajos anteriores de Irene, el desafío fue encontrarle un sentido, o recorrido dinámico que juntara partes; cosa que creo es más complicado que elaborar algo desde cero. En danza es más común “pegar” partes sin necesidad de justificar, pero la palabra dicha, requiere de una base de entendimiento, lógica y articulación; sobre todo porque no apelamos al recurso del apagón entre escenas.

I.S.: Además, nos gustó la idea que sea simple en palabras, pero poético. Que también sea cerrado en sí mismo, es decir, así como ella fantasea situaciones, las recrea y llena sus ausencias, queríamos que el texto acompañara ese dramatismo, con juegos humorísticos en lo que se estaba diciendo. Sin saberlo, Marta ríe de sus desgracias. Como el trabajo del clown, hay que poder reírse de uno mismo, de sus fantasías, tormentos, sueños, miedos para poder hacer reír al otro.

¿Hay elementos autorreferenciales en éste?

I.S.: La autorreferencia siempre existe, de algún modo, a la hora de crear. No nos propusimos contar nuestras vidas a través de Querida Marta, pero sí volcar en ella muchas de nuestras sensaciones e interrogantes que la vida nos propone.

P.E.: Creo que los elementos referenciales, aparecen desde la propia experiencia, hacia la necesidad de elaborar una idea a cerca del sentir común. Uno habla de uno, siempre que es uno el que habla -en éste caso dos-, pero el rigor en lo artístico -por lo menos, si no estamos encarando una biografía o un documental no ficcionalizado- creo que está en la intención de movilizar puntos comunes del ser. Por eso, los comentarios suelen ser acerca de cómo la gente se ve identificada en algún momento con “Marta”. Por ejemplo: sentirnos solas, a veces defraudadas por la esperanza de que ocurran cosas que no van a ocurrir; llorar, pero al cabo de la vida saber que “regamos” tachos de los que crecen flores (sic); apelar al canto de una baguala, para darnos la fuerza casi absurda de esas Coyas cargando sus niños, sus pobrezas, sus especias, en el camino por seguir; vernos morir anticipadamente y “sin aviso” cuando recién estábamos acá (sic); cargar todas nuestras cosas para tratar de encontrar “un lugar más feliz”; trabajar, y dejar más y llevarse menos por lo hecho. Son todas cosas que nos han sucedido de alguna manera, alguna vez fueron elementos autorreferenciales.

¿Apuntan a que el espectador se identifique con cierta distancia?

P. E.: Apunto a que el espectador la pase bien aunque se angustie, a que se gratifique con lo bello, a que le pasen cosas que aún no me han dicho, que la obra le dispare su propio viaje. Apunto a que el espectador quiera “participar” en la canción de cumpleaños que se canta Marta ella sola, y no lo haga porque “le parece que no da”. Esa movilidad o inquietud me parece muy rica. Teníamos la intención de que fuera así, pero sólo se completó cuando empezamos a ver que se cumple. Entonces, son leyes que con las que cerrás tu criterio, pero es el público el que realmente las sella. Ese es el vértigo de la creación y de la interpretación de cada día.

¿Por qué recurren al humor para narrar temas como la soledad y los afectos?

I.S.: Recurrimos al humor porque nos gusta tocar temas profundos y existenciales, sin bajar línea, ni dejar moralejas al respecto. Además, quisimos poder transmitirle al espectador de una manera poética y humorística, lo vulnerable que puede ser un ser humano al encontrarse con sus sueños y con sus inquietudes, para que se identifique y pueda reírse con la obra de eso que alguna vez le pasa o le pasó.

P.E.: En lo personal, no me fijé en cómo o a qué recurríamos para expresar una idea o sensación. De hecho, hay gente que llora y se enoja de la gente que se ríe a carcajadas en un mismo pasaje de la obra… nos preocupamos por qué queríamos decir y no por cómo lo lograríamos.

¿Cuál es el significado del círculo de luces?

P.E.: Delimitar un espacio que puede estar en cualquier parte, como cuando las vecinas sacan su silla a la calle para tomar mate porque está más fresco, o cuando los niños ponen una alfombrita “para jugar allí”. Como una marcación que podría ser su propia luz, que la lleva a donde sea, al círculo, a “la arena” en donde librará nuevas luchas.

Info sobre funciones de “Querida Marta”

Para contactar a Jimena Trombetta, clickear aquí

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