
“Nada del amor me produce envidia”, afirma María Merlino (única protagonista de la obra escrita por Santiago Loza y dirigida por Diego Lerman) y, con aquella afirmación, termina de cerrar la construcción de su mundo. Mirar el mundo de la costurera, es introducirnos en el melodrama, en el tango, en la heroína pasiva que espera un giro extraordinario en su vida; pero, sobre todo, es entrar en la variante femenina entre Libertad Lamarque y Eva Perón; por supuesto, también es ingresar a la anécdota del cachetazo, al recuerdo de “La cabalgata del circo” (1945) y a una nueva historia producida por el autor: la lucha entre Eva y Libertad por un vestido creado por la protagonista.
Si bien incorporar a personajes como los nombrados puede parecer una mera introducción histórica, son, en definitiva, el eje que construye el cambio en la vida de la costurera. Introducir personajes históricos de este tipo, con el fin de comparar sus vidas con el de una costurera, es tratar de ver la reacción de una mujer común frente a una decisión que la ubica, por una vez, en un lugar de poder. Entonces, el melodrama musical, que se pinta con un gran patetismo, comienza a llenarse de otros significados que superan el simple sufrimiento por desamor. Ya no es una mujer resignada a la soledad, porque la temática la sobrepasa, porque la temática busca, en definitiva, mostrar sus frustraciones y su incapacidad para tomar decisiones.
Y, entonces, ¿Qué hace una mujer que tiene a un maniquí como interlocutor? ¿Qué hace una mujer que tiene como mundo único una máquina de coser y su trabajo? ¿Qué hace una mujer que acata órdenes constantemente? ¿Qué hace una mujer cuando una fantasía, como incorporar un elemento extraordinario a su vida, se convierte en algo real y concreto? ¿Decide o deja que una vez más los acontecimientos se precipiten? Quizás, estas son algunas de las preguntas que me mantuvieron atenta al desenlace de la obra. Porque es inevitable identificarse con un personaje común, con un personaje que, lejos de atribuirse el aura que se construye en los mitos, busca, desde su pequeño espacio, ser.
Texto: Santiago Loza Dirección: Diego Lerman Intérprete: María Merlino Escenografía: Silvana Lacarra Iluminación: Fernanda Balcells Vestidores: Guido Lapadula Diseño gráfico: Florencia Bauza Prensa: María Sureda Producción: María Sureda Colaboración musical: Jape Ntaca Director musical: Sandra Baylac. Web: http://nadadelamormeproduceenvidia.blogspot.com. Info sobre funciones de “Nada del amor me produce envidia”
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