“Pieza para pequeño efecto”: Perforando la cuarta pared

¿Como construir un pequeño efecto? (Paso uno) ¿Que realizar con ese pequeño efecto? (Paso dos). El punto es sólo el comienzo, el objetivo es la desintegración absoluta del intérprete en miles de partículas.

La obra se propone como un juego meta-textual, donde a través de la reiteración de la misma escena en distintos formatos (la escena, el video), se vuelve sobre los pasos del proceso creativo para volver a construirlo y exponerlo cada vez. El tema es sólo una excusa.

Los distintos niveles que se despliegan en este juego resultan de la exposición tanto del material como de los intérpretes. Fabián Gandini se dirige a nosotros, a la vez que presenta el proceso de construcción de este pequeño efecto, y se presenta a sí mismo como intérprete de la representación. Germán Cunese opera las luces y asiste a a Fabián durante la construcción del efecto. Entre estos diferentes niveles se teje una delgada línea que, por momentos, se confunde generando una vuelta sobre la representación misma que busca descomponer.

¿Es realmente tan delgada la línea que nos separa de la representación?

Cuando los intérpretes se presentan ante nosotros, el corte entre lo cotidiano y lo espectacular parece no existir, pero en ese parecer radica la diferencia entre lo que es y lo que no llega a ser. Hay cierta incomodidad que no se termina de esfumar o develar. Como si algo que se vuelve presente todo el tiempo a través de la propuesta y del discurso, no terminara realmente de encarnarse en la interpretación.

(paso uno) La creación del pequeño efecto junto con el registro del procedimiento. (paso dos) recreación de un momento sublime: intérprete uno baila hasta desintegrarse ( el robot bailarín, la imagen del robot bailarín, Fabián); intérprete dos lo reemplaza y baila ( el elefante que salta la soga, la imagen del elefante saltando la soga, Germán)

La obra comienza allí donde se inicia el final (en la descomposición de la escena), luego de la recreación (muñequitos mediante) y antes de la representación (del bailarín desintegrado). Pero, en realidad, no es así. La obra comienza allí donde se inicia la reconstrucción, previo a la recreación y a la representación. La obra se compone del todo.

Autoría y Dirección: Fabián Gandini Intérpretes: Germán Cunese, Fabián Gandini Vestuario: Mariana Tirantte Escenografía: Mariana Tirantte Prensa: Claudia Mac Auliffe Colaboración artística: Luciana Acuña, Natalia Caporale . Info sobre funciones de “Pieza para pequeño efecto”

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¿Como construir un pequeño efecto? (Paso uno) ¿Que realizar con ese pequeño efecto? (Paso dos). El punto es solo el comienzo, el objetivo es la desintegración absoluta del intérprete en miles de partículas.

La obra se propone como un juego meta-textual, donde a través de la reiteración de la misma escena en distintos formatos (la escena, el video), se vuelve sobre los pasos del proceso creativo para volver a construirlo y exponerlo cada vez. El tema es solo una excusa.

Los distintos niveles que se despliegan en este juego resultan de la exposición tanto del material como de los intérpretes. Fabián Gandini se dirige a nosotros, a la vez que presenta el proceso de construcción de este pequeño efecto, y se presenta a si mismo como intérprete de la representación. Germán Cunese opera las luces y asiste a a Fabián durante la construcción del efecto. Entre estos diferentes niveles se teje una delgada línea que por momentos se confunde generando una vuelta sobre la representación misma que busca descomponer.

¿Es realmente tan delgada la línea que nos separa de la representación?

Cuando los intérpretes se presentan ante nosotros, el corte entre lo cotidiano y lo espectacular parece no existir, pero en ese parecer radica la diferencia entre lo que es y lo que no llega a ser. Hay cierta incomodidad que no se termina de esfumar o develar. Como si algo que se vuelve presente todo el tiempo a través de la propuesta y del discurso, no terminara realmente de encarnarse en la interpretación.

(paso uno) La creación del pequeño efecto junto con el registro del procedimiento. (paso dos) recreación de un momento sublime: interprete uno baila hasta desintegrarse ( el robot bailarín, la imagen del robot bailarín, Fabián); interprete dos lo reemplaza y baila ( el elefante que salta la soga, la imagen del elefante saltando la soga, Germán)

La obra comienza allí donde se inicia el final (en la descomposición de la escena), luego de la recreación (muñequitos mediante) y antes de la representación (del bailarín desintegrado). Pero en realidad no es así. La obra comienza allí donde se inicia la reconstrucción, previo a la recreación y a la representación. La obra se compone del todo.

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