1er Encuentro de la Red de Teatros Españoles de América: Fabricantes de tiempos mejores. Segunda parte

El día 2 del encuentro tuvo por protagonistas a las presentaciones del vicepresidente de la Red TEA, Rodrigo Arribas, y los miembros de la Red Escena (la Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de Titularidad Pública) Francisco Flor Hernández y su actual presidente, Gerardo Ayo Meabe. La idea en este último caso tenía que ver con exponer las experiencias de una red que abarca toda España ahora, pero que se construyó a partir del esfuerzo de años. En el caso de la presentación de Arribas, se relacionó con la propuesta de un plan de trabajo integrando el trabajo de compañías teatrales con el municipio, combinando formación artística con formación de espectadores, de esa manera cumpliendo un doble rol.

El día 3 fue la puesta en común y donde se buscaron cerrar algunas conclusiones y acuerdos de acción de cara al futuro cercano.

Para ver la primera parte, clickear aquí

Día 2

Llego corriendo, otra vez, para variar y voy a ocupar mi lugar en la primera fila. Me conecto, esperando no desenchufar el proyector en el camino, y me aposento.

El año pasado asistí a un encuentro de gestores culturales tanto argentinos como de España y de las variantes de Centro Culturales de España en diferentes países, organizado por la versión porteña de estos (el Centro Cultural de España en Buenos Aires), y muchas veces quedaba en evidencia la diferente realidad presupuestaria que había caracterizado a los dos paises en por lo menos la última década. Algunos centros culturales españoles que se planteaban como “de margen” mostraban su infraestructura y forma de trabajo que era difícil poder tomar para poder extrapolar su modus operandi a una realidad argentina bastante distinta (si bien ahora, debido a la crisis económica, los recortes presupuestarios en emprendimientos culturales españoles han ido, según algunos comentarios, de un accesible 5% hasta un radical 70%). Mi expectativa, debo reconocer, era un poco que se repitiera la sensación  en el encuentro de Azul. La Red Escena cubre toda España y tiene un alto nivel de sistematización y sincronización en su trabajo, mientras que esta red que nace tiene muchos de sus teatros luchando por subsistir. Sin embargo, Paco Hernández, respondiendo a una pregunta que de alguna manera refería a esto mencionó: “Piensen que nosotros también empezamos de abajo” y, de hecho, Hernández y Ayo Meabe vienen de teatros de infraestructura y presupuesto muy distintos entre sí: el primero cuenta con cinco personas de staff estable y debe entregar su borderaux al municipio – lo que implica que dispone para trabajar exclusivamente con el capital que se le entrega a principio de año -, mientras que el segundo cuenta con un equipo de 35 personas y puede disponer de su borderaux – que le brinda posibilidades de reinversión al vuelo en nuevas propuestas -.

Somos el país de “lo atamos con alambre” y donde la mayor parte del tiempo estás haciendo aquello que te apasiona con tracción a sangre (la propia), así que esgrimir que tal o cual cosa no se puede hacer si no hay dinero, salvo extremos, es no tener voluntad de acción. También sabemos que, en sus variadas vertientes, somos una sociedad con una interesante resistencia a los cambios…

Tanto la red como los teatros se financian en gran medida a través de partidas de dinero provenientes del estado (lo que explica el impacto que los recortes de presupuesto habrán de tener en el futuro cercano sobre estas salas). Si bien este apoyo en cuanto a la cantidad suministrada se presenta como improbable localmente – al menos en lo inmediato (pensemos que, por ejemplo, el Teatro Español de Azul no cuenta con subsidio alguno o que en Bolivar el porcentaje asignado presupuestariamente a cultura sería del 0,5%) -, no es el caso, por ejemplo, de los trabajos en colaboración / cooperación con otros teatros, universidades, centros de documentación así como también lograr acuerdos que, respetando las diferencias de cada sala y cada ciudad, apunten a conseguir una programación estable que rote por todos los espacios así como también políticas de formación y generación de nuevos públicos

Anotación al costado: Si bien la situación es muy diferente en cada rincón de Argentina en cuanto a la producción, quizás podríamos encontrar como común denominador que hay un problema en cuanto a la generación de nuevos públicos…. A ver, el nuevo público no aparece por combustión espontánea ni es la idea forzar a nadie a ser parte de algo que no quiera, pero si en una ciudad como Buenos Aires, donde la inmensa mayoría de las 500 obras semanales en cartel se producen por fuera del circuito llamado comercial y me arriesgo a afirmar que la inmensa mayoría del público no sabe que ese tipo de teatro siquiera existe o se lo ve despectivamente bajo el mote de “experimental”, o en general si pensamos que el público no ve cine local (con honrosas y exitosas excepciones) por automáticamente considerarlo “aburrido”, no se está hablando de una elección, sino de una idea que también fue construida (o deformada) y fomentada… No es cuestión de forzar la mano para que vean una obra del off off off Corrientes (o el rótulo más lindo que se le quiera aplicar) en lugar de a Ricardo Fort o la vedette de turno, sino instalar la opción y fomentar la mirada crítica…

Paco y Gerardo continúan su exposición, de la cual rescato tres puntos: fomentar y potenciar la creación de nuevos públicos, la formación de los gestores de los teatros… lo que considero el tercer punto pasa por privilegiar la coordinación y el asesoramiento a la hora de armar, por ejemplo, giras de espectáculos. Si partimos de la base que sería deseable que todos salgan ganando en una situación de gira, pero no se cuenta con dinero para financiar todo, ¿significa que no se puede hacer nada? No necesariamente, sino que el asunto es pergeniar cómo conseguir que la cosa se mueva a partir de coordinaciones, convenios, etc. Si no se puede financiar el viaje de un espectáculo a un teatro porque es demasiado caro para ese teatro, quizás sea mucho más factible si son varios los espacios que sincronizan y lo llevan entre todos, multiplicando las funciones, facilitando el armado de programación y abaratando los costos para el conjunto…

Otra mención de los oradores fue con respecto a los subsidios que ello reciben, que en varias zonas de España están supeditados a la generación y estímulo también de una producción local, un faltante bastante visible (el de la producción local) en las ciudades de por estos lares presentes en el encuentro.

Anotación al costado: En lo personal, me encantaría que se pudiera promover el trabajo con grupos de Buenos Aires y el conurbano, pero sería interesante también que las ciudades pudieran potenciar una movida propia. Tengo, igual, en este punto más preguntas que respuestas…

Durante el break, visita al teatro guiada por Filipetti. Aproveché también para realizar un par de entrevistas y anotar ideas para un próximo proyecto…

Continuando la jornada intensa, Rodrigo Arribas presentó una ponencia-proyecto orientada a la formación de nuevos públicos y futuros realizadores. La diferencia con respecto a, por ejemplo, el trabajo que realizan Ana Durán o Jorge Dubatti (por nombrar dos personas que en Buenos Aires, desde enfoques y modalidades bastante distintos, vienen trabajando sobre el tema), es que el que debe llevar adelante acá la empresa es una compañía estable, que trabaja junto a los teatros y las escuelas en variadas instancias y procesos. Arribas presenta una idea que ya aplican en España a través del colectivo Rakatá, del cual es miembro y uno de los fundadores. En Argentina también ha habido proyectos similares, como Subite al colectivo , con la diferencia que éste trabajaba de manera itinerante por todo el país y manejando tiempos breves y la propuesta de Arribas apunta a un trabajo en continuado y con fuerte acento en la construcción de una identidad local (de ahí lo importante de crear una compañía estable o, como se hablará más tarde en la reunión con el representante del Instituto Nacional del Teatro, del trabajo en asociación con grupos de teatro independiente de la zona).

A posteriori, y ya con las neuronas de todos al borde del KO, se presentó el representante por la Región Centro del Instituto Nacional del Teatro, Oskar Rekovski. Primera cuestión: los subsidios del INT para sala sólo están disponibles para salas con menos de 300 localidades, ya que el objetivo del Instituto es apoyar al teatro independiente. Los teatros presentes en el encuentro quedan en una suerte de limbo, ya que no son exactamente teatros comerciales, pero tampoco públicos (entiéndase mantenidos enteramente por el municipio). ¿Cómo acceder a subsidios, entonces? Una forma es a través de una hibridación: el trabajo en asociación con grupos de teatro independiente a través del cual ambos puedan salir beneficiados. Pero no hay, con excepciones, contacto entre estas salas y los grupos, en esencia porque ninguno sabe que el otro existe ni cuáles son los modos de producción. Esto indicaría que el primer paso, incluso antes de pensar en solicitar subsidios, es poner en contacto a las partes.

Final. Cena, más cerveza y noche feliz. A dormir…

Siguiente >>

Pages: 1 2

Deja un comentario

  

  

  


*

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Archivos