“AMAR”: Una cuestión de intereses en primer plano

Una noche, un reencuentro, tres parejas. Amor, desamor, agobio, culpa, envidia, celos, y nuevamente amor, sólo que un poco más destartalado que al principio. La locación: una fiesta en algún lugar de la costa. La playa como escenario virtual que nos llega mediante el ruido de las olas. Todo sucede allí, en la oscuridad de la noche; los intérpretes, manipulando ellos mismos la iluminación puntual y suave,  van construyendo espacios y miradas.

El aparato teatral se construye y devela ante nosotros. Los actores hacen y deshacen en la oscuridad. Las escenas se vuelven cinematográficas al poner en primer plano los rostros y las acciones. La oscuridad permite construir cada momento como un detalle en sí mismo, hacia donde nuestra atención se dirige. Mirar más allá del halo que forma la luz sería mirar hacia la nada. La atención-dispersión propia del teatro se reduce, y adquiere la dirección-puntuación del género cinematográfico.

Todo transcurre en una noche, donde las miserias se exponen mediadas por las historias del pasado y el peso de los  vínculos que unen a estos amigos. Las parejas presentan una armonía que sólo es una fachada que ellos mismo se proponen sostener para poder seguir adelante. La separación resulta cada vez más inminente aunque no se presenta como una opción. El dicho “mejor solo que mal acompañado”  no tiene aquí ningún peso, ya que la soledad se presenta como lo más temible en la  carrera  sin contemplaciones que va de los 35 en adelante. Separarse ya no es una opción, nos da a entender una de las intérpretes luego de una proyección algo desafortunada de su posible futuro si decidiera separarse.

La necesidad de decir, de gritar, de escaparse, se hace patente. De cualquier manera algo sigue sujetando a estos personajes  a ese status quo que nos presentan. El jolgorio del reencuentro aliviana las confrontaciones. Las vuelve  pasajeras, aunque permanezcan latentes. La playa cierra esta escena. El sonido del mar vuelve a inundar, como al principio, el escenario.

Dirección: Alejandro Catalán Actuan: Edgardo Castro, Federico Liss, Natalia López, Paula Manzone, Toni Ruiz, Lorena Vega Vestuario: Ana Press Iluminación: Alejandro Catalán, Matías Sendón Diseño sonoro: Bruno Luciani Realización escenográfica: Mariano Sivak Musicalización: Bruno Luciani Operación de sonido: Bruno Luciani Fotografía: María Sábato Diseño gráfico: Verónica Rositto Gritti Asistencia artística: Felicitas Kamien Asesoramiento musical: Sergio Catalán Asistente de producción: Jorge Eiro Asistencia de dirección: Rita Gonzalez Prensa: Claudia Mac Auliffe. Info sobre funciones de “AMAR”

Para contactar a Agostina Dolcemáscolo, clickear aquí

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