Artes Escénicas
/ Teatro - Crítica

“Dolor Exquisito”: Representando el dolor...
por Nadia Isasa nisasa@imaginacionatrapada.com.ar
Autoría: Sophie Calle Dirección: Emilio García Wehbi Idea: Maricel Alvarez, Emilio García Wehbi Versión: Ricardo Ibarlucía Traducción: Ricardo Ibarlucía Intérprete: Maricel Alvarez Actuación en video: Guillermo Arengo, Blas Arrese Igor, Pompeyo Audivert, Cristina Banegas, Gaby Ferrero, Paula Ituriza, Horacio Marassi, Juliana Muras, Osmar Nuñez, María Onetto, Alberto Suárez, Diego Velázquez Diseño de vestuario: Martín Churba, Andrea Saltzman Diseño de luces: Alejandro Le Roux Diseño sonoro: Marcelo Martinez Asistencia artística: Felicitas Luna, Juliana Muras Puesta en escena: Emilio García Wehbi Dirección de arte: Juan Lázaro. Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556, Teléfonos: 4867- 5185 Entrada: $ 30,00 - Funciones: Sábado - 21:00 hs - Hasta el 30/10/2009
(Sophie Calle es una artista francesa. El voyeurismo y la exhibición nunca le dieron miedo. La (su) vida cotidiana es motivo de su arte. Su ultimísimo trabajo, " Doleur Exquise"(Dolor Exquisito) así lo declara. Testigo escrito y postrero de sus 92 días de viaje por el Lejano Oriente, previos a su dolorosa ruptura amorosa y un desencuentro en Nueva Delhi, donde planifica su exorcismo.)
Un viaje. Una beca. Japón.
Mujer tras una cámara fotografía su itinerario en Oriente. Lejos de casa experimenta un profundo dolor, que luego exhibe en Nueva York sobre paños de seda blancos y grises.
Otro viaje. Una obra. También Japón. Un viaje que intenta ser idéntico al primero, como un único recorrido que se pliega sobre sí mismo. Una mujer diferente. Una actriz. Su personaje. El mismo dolor.
“Dolor exquisito: med. Dolor intenso y bien localizado”
Todo cobra tridimenmsionalidad y se dispone en un espacio escénico.
El mismo dolor.
Caja blanca, algunas partes nos indican ese todo. Una ventana en la pared de atrás es una pantalla hacia Tokio, entre otros lugares. Secuencia de imágenes a modo de cuenta regresiva, cual escritura de diario íntimo.
Un anaquel resguarda cada una de las pruebas del viaje (gato de la fortuna, globo de San Valentín, obsequios para el ser amado, predicciones de un templo budista…)
Una mujer vestida de rojos (varios y en distintas texturas) habla, canta y duele a público. Sentada, parada, flotando.
Una mujer abandonada, un dolor interminable. Una experiencia que atraviesa una y otra vez el mismo cuerpo, cual zurcido que deja huellas en el lienzo.
¿Habrá dolores parecidos en otros?
Raso ¿interlocutor?, punto de convergencia de todas las voces que narran el sufrir. La depuración será una investigación sobre la profundidad del dolor en los otros, en el otro, en un otro. Indagación sistemática que procurará relativizar el sangrado de la mujer, ahora abandonada, que habla y duele a público.
Se va desvaneciendo en la memoria el teléfono rojo, portador de la fatalidad, unos meses atrás.
El dolor es así. “Dolor del mundo. Los cerezos florecen. A su pesar”. KOBA YASHI ISSA
Apuntes del viaje. Cuaderno de apuntes a la venta a la salida de la función. Dice así: “El dolor no se puede contar, entonces hay que contar una historia” (Maricel Álvarez y Emilio García Wehbi. Marzo 2008)
www.imaginacionatrapada.com.ar
30/3/2009