Teatro

“Elemental”: Fábrica
de sonidos
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
Dirección: Miguel
Rausch Músicos: Patricio Barbaresi, Juan
Bernabé, Mariano Fabricante, Miguel Rausch, Nahuel Ruscio
Vestuario: Julieta Alvarez Objetos:
Judy Weisz Diseño de luces: Fernando Blanco
Arte: Juan Lado Prensa: Caro Alfonso
Puesta en escena: Fernando Blanco. Web:
http://www.elemental-5.com.ar
Miguel Rausch es en estos días una
figurita repetida en los escenarios porteños. En general,
se encuentra oculto de la escena propiamente dicha, siendo el responsable
de sonidos que habitan (“Del
otro lado del mar”, “Paria”) o habitaron (“De
lágrimas”) Buenos Aires en el 2005. Pero en “Elemental”,
sube él mismo a las tablas (en “De lágrimas”
también estaba “visible”, pero el protagonista
era principalmente Alejandro Tantanián), junto a Juan Bernabé,
Nahuel Ruscio, Patricio Babaresi y Mariano Fabricante.
Las referencias inmediatas, por supuesto,
llevan a Stomp, Mayumaná o los locales El Choque Urbano.
Y, si bien comparten todos elementos en común, como en todo
lo que viene haciendo, Rausch le impone su sello propio.
Cada tema implica una disposición espacial
de instrumentos, músicos/actores y luz (puesta y diseño
de luces están a cargo de Fernando Blanco, quien es del grupo
de Omar Pacheco, y se nota la impronta). Cada tema es un micro universo,
una pequeña secuencia que existe por y en sí misma.
La intención no es simplemente lograr un ritmo basado en
la percusión (y basándose en ritmos percusivos), sino
poder lograr música a través de “instrumentos”
con un en principio pobre rango sonoro. El canto, por su parte,
proviene de una voz como la de Rausch, no tradicional precisamente
(si hubiera que decir a qué se parece, aparece la imagen
de Tom Waits), que mezcla la interpretación con la actuación.
No sólo es la producción de
música (en este caso son temas puntuales, como “Summertime”,
“My funny Valentine”, “La última curda”
y un largo repertorio que incluye canciones en yiddish, alemán,
quechua, etc), sino la totalidad del espectáculo. “Elemental”
tiene algo de ritual, de pequeño mundo fantástico
ecléctico, que entra por los ojos como por los oídos,
con Rausch como potente presencia escénica y padre de ceremonias.
Búsqueda creativa e intensidad serían
las palabras que mejor definen “Elemental”, ya que el
ritmo nunca decae mientras Rausch apela a todos los elementos a
su alcance para redondear la idea de espectáculo.
www.imaginacionatrapada.com.ar
12/08/2005 |