Artes Escénicas / Teatro / Mísil Children - Entrevista

Prometeo. Hasta el cuello - Diego Starosta

Entrevista “Mísil Children”2º Parte: “El teatro, para el actor, para el grupo, para el espectador… la necesidad de la representación…”

por Diego Braude dbraude@imaginacionatrapada.com.ar

Asociación Libre:

--- Entrevista “Mísil Children” 1º Parte : “Uno imagina de noche porque, de día, todo está ahí, ves todo. En cambio, de noche no hay nada, está todo libre” - por Diego Braude

--- "Mísil Children": Volver a soñar - por Diego Braude

Segunda parte de la entrevista a las chicas Mísil (Mariana Levy, Julieta Halac, Salomé Boutani y Gisela Vlatko, de “Mísil Children”) que ya tuvo su primera parte

(Elipsis. ¿Dónde están los personajes? ¿Qué les pasa?)

Julieta – Esto del goce, para mí, también tiene que ver con lastimarse física o (imposta la voz) emocionalmente… Creo que, desde eso, ninguna puede zafarse de sí misma y proyecta hacia la otra, como en la escena de “Mujercitas”: “yo soy Beth”, “no, yo soy Beth”, “¿y quién sos vos? Jo”; cada una proyecta en la otra lo bello, la que todas queremos ser. Vos sos hombre, pero cuando una lee o ve “Mujercitas”, todas queremos ser Jo; la mujer que libera a las mujeres, que se anima y que rompe… Histórica y socialmente, es la mujer feminista en el buen sentido de la palabra. Entonces, todas queremos ser Jo. Sin embargo, ellas (las hermanas Mísil), se identifican con Beth, la que sufre, la que se muere, la que deja todo por dolor, o sea, con un lugar de víctima.

(Elipsis – Una frase queda picando “Compartir estando, aunque no hagas nada, aunque no le hables”)

Mariana – Bueno, eso es el teatro, ¿no? Un pintor puede pintar solo, un escritor puede escribir solo, un actor no… Es algo social, necesitás del otro.

- Y, al mismo tiempo, vulnerar, porque, si no, no pasa nada. En el caso de las tres hermanas, ocurre que aflojan cuando están juntas, porque hacia fuera lo que tienen es una armadura

Julieta – En la escuela siempre nos decían esta frase: “Debilitá”. Cuando estábamos haciendo las escenas y estábamos medio trabados, siempre lo que Augusto (Fernándes) nos decía era “debilitá,  debilitá”. Aflojá, no te defiendas de lo que te pasa, ni del otro.

Mariana – Como en clown. Yo no hice clown, pero Juli me enseñó, porque es la más inteligente (risas). En clown, fracasar es un éxito. Para el actor, estar vulnerable es un éxito. Cuanto más vulnerable estás, más ganás, en un punto. No es ponerte a llorar, no… Nosotros, por ejemplo, hacíamos un ejercicio en la escuela de Augusto que se llama “Ronda Interactiva”, donde tenés roles. Entonces, siempre, como una cosa medio psicodramática, querés ganarle al otro, pero ganarle socialmente… ¡si vos sos Hitler, yo soy un extraterrestre más potente! ¡te voy a hacer mierda! Y, en realidad, una vez que entrenás el ejercicio, te das cuenta que realmente ganás cuando podés vos ser el débil.

(Elipsis. Las palabras)

Julieta – Para Mariana las palabras son muy importantes, más allá de que ahora, no sé por qué misterio, me gasta a mí. El decir, el nombrar, y cómo se los nombra. Y, en nuestra relación de amigas, siempre la palabra ha tenido un rol importante.

Mariana – Bueno, ahora me acuerdo que uno de los ejercicios que les había dado era que anotaran frases que les habían dicho que las habían marcado. Frases, cosas que se acordaran. Tenían que hacer una lista en una servilleta; me acuerdo que les traje servilletas de bares. […] Y esas frases creaban un mundo: que te dijeron tal cosa o que vos dijiste tal cosa en determinados momentos.

Julieta – De hecho, vos hace un rato trajiste “El agua de los milagros”, esa obra que hicimos Mariana y yo, y el director de esa obra (Guillermo Ghio), nos dijo una frase sobre las palabras que a las dos nos marcó profundamente que fue “las palabras conjuran”.

Mariana – Como la profecía autocumplida, ¿no?: “Yo no puedo tener relaciones largas”, “Yo arruino todas mis relaciones”. Y bueno, va a ser así, es para tener razón, nomás… “Yo arruino todas las relaciones”, “No, la nuestra no…”, “¡Vas a ver! ¡Vas a ver! ¡La voy a arruinar!” (risas)

Julieta – “Dame tiempo”

- ¿Por qué eligen el teatro off?

Gisela – Porque me gusta hacer cosas que me gusten. Me gusta actuar algo que tenga que ver conmigo.

Salomé – Esta obra en particular no podría hacerse en otro lugar, incluso a nivel tamaño. Necesitábamos… Esta situación en la cual la gente está ahí para recibir esta obra que es tan de detalles y pequeñas cosas, como Mariana dijo una vez, cuando le preguntaron “¿qué es lo que están haciendo?”, “una obra de pequeñas cosas”. […] Personalmente, a mí me gustaría trabajar en el Teatro San Martín – que está en la calle Corrientes (risas) -. Sí coincido en que son mundos totalmente diferentes (Corrientes y el off). Para mí, este es el primer proyecto serio en el que estoy…

Mariana – “Serio”, ¿quién te dijo? (risas)

Salomé – Bueno, yo lo siento así. Volviendo al tema de lo personal, yo siento que un montón de las cosas que se ven en la obra tienen que ver con que es mi granito de arena que puse ahí y no es algo de… Digo, acá es la historia de lo que pasa, de lo que se dice, de cosas que tienen que ver con nosotras. Los personajes, por supuesto, los terminó escribiendo y cosiendo Mariana, pero hablando con nosotras te das cuenta, que también tiene mucho que ver con lo que nosotras fuimos a poner ahí en los ensayos. Eso, que alguien haya estado abierta a recibir eso y le parezca como divertido contarlo, o interesante, está buenísimo, porque como que cada uno está mostrando una partecita de lo suyo. Y eso, todo eso, me parece que no entra en un contexto que no sea este tipo de teatro… El laburo de un año y medio de ensayo, ¿en dónde? Claramente, siempre está lo económico, pero en nuestro caso realmente es el placer de ir generando, armando, ver que es como un hijo de todas que lo vamos viendo gestar, crecer, que, en otro tipo de proyecto…

Julieta – A mí me parece que cada cosa en su lugar… (risas) Yo las escuchaba a las chicas, y pensaba… a mí, por ejemplo, me encantaría actuar en la calle Corrientes, no solamente en el San Martín, sino en cualquiera. Digo… todo es teatro, alguno me gustará más a mí y otro más a otra gente. […] Me parece que hay obras para lugares y circunstancias y personajes para obras y actores… Cuando pensábamos esta obra - porque yo, además de actuar, soy la productora - con Mariana nos imaginábamos el Abasto Social Club. Si me preguntás por qué, te puedo dar un par de razones relativamente lógicas. Hay algo con el teatro, que tiene que ver con dónde uno se lo imagina, y yo siempre lo imaginé en esa sala o en una sala así. Nuestro primer objetivo, igual, siempre fue el Abasto Social Club, por esa cosa que tiene de tamaño del teatro, de la sala, del bar, del clima que hay adentro; hay algo que se respira ahí, que por ahí para otro es nada que ver, pero bueno, que nos pasó a nosotras y a las chicas también cuando lo fueron a ver, que tiene que ver con esta cosa cálida, de hogar, que es la de la obra. Y me parece que otra obra, quizás, no la haría en ese lugar. Para mí es importante que eso que yo haga, tenga algo de mí, como decía Salomé antes.

(Elipsis)

Julieta – Me parece que hay algo de lo que dice Gise que tiene que ver con la forma en la que hicimos esto, que formamos una cooperativa y pusimos todo entre todas, más allá de que hay roles, por supuesto. […] Hay otros niveles dentro de nuestra profesión… cuando suele estar más en un nivel comercial, quizás no hay esta cosa (que se dio en “Mísil…” entre quienes participan), o sí, pero muy pocas veces. (Por otro lado) He escuchado a actores más famosos hablar sobre sus obras de calle Corrientes, diciendo “Porque esta experiencia… se armó una familia re-linda…”, y de verdad pasa eso en los elencos… Y también me pasó de hacer obras off y que no era una familia un carajo; tampoco “¡ay!, porque en el off somos todos buenos”. No.

Mariana – Creo, de hecho, que en el off están más dadas las condiciones para que te lleves mal que para que te lleves bien: nadie está ganando plata, estamos todos viviendo a contraturno, todos trabajamos de alguna otra cosa, estamos cansados, remando para traer la gente…

Julieta – Bueno, pero hay algo de eso que dije al principio, de cada cosa en su lugar, que me parece que hay obras que no podrían estar en el circuito off y que está bien que estén en el circuito comercial.

(Mariana conecta con otra idea, que parece desprenderse de la que deslizó antes)

Mariana – Yo creo que es como un círculo vicioso. Hay algo donde se transforma medio como en una cosa elitista, o del canon teatral, donde todos sabemos entre quienes hacemos teatro que, en realidad, la posta no está en la calle Corrientes, lo que está sucediendo teatralmente en Buenos Aires no está en la calle Corrientes. Pero, eso hace también que nos aislemos, ¿no? Estaría bueno que pudiera haber algo donde estuvieran las mismas obras con el mismo nivel de calidad, de exploración o de experimentación de las que están en el off, que se pudieran dar de miércoles a domingo y que el público no fuéramos nosotros mismos. Como dice Lautaro Vilo: “Eso no es público”. El panadero no le vende pan a otro panadero. Entonces, ¿por qué el único público de esto que es tan maravilloso somos nosotros – los actores, los directores, los críticos - ? Digo, Doña Rosa capaz que no viene a Humahuaca y cuando viene, qué bueno. Pero me parece que estaría buenísimo por ahí hacer obras de cámara, para 70-80 espectadores, de miércoles a domingo, en la calle Corrientes o no, donde sea, pero estaría que pudiera haber un Multiteatro Off, donde hubiera entradas agotadas y pudiéramos hacer funciones de miércoles a domingo. A mi me encantaría. En otras ciudades del mundo está esto, donde no está solamente el musical para mil espectadores, también hay obras más chiquitas, pero que pueden hacer función de miércoles a domingo. Hoy, la realidad, es que no hay público para hacer esto.

- Entonces, ¿por qué te parece que hay entre 400 y 500 obras en cartel por semana?

Mariana – Porque hay mucha gente que hace teatro, lo que no significa que haya público.

- ¿Y por qué puede ser que haya tanta gente haciendo teatro?

Mariana – Voy a intentar una explicación… Me parece que hay una voluntad de juntarse. Me parece un poco como lo del 2001, lo que pasó con las asambleas y con otro montón de cosas. Incluso, me pasa con mis amigos escritores, que hoy en día hay lecturas todas las noches, hasta varias lecturas en una misma noche. El otro día un amigo me decía, porque escuchamos leer a un chico que escribe poesía, que es un personaje, medio un skater, cómo la leía era muy bueno; mi amigo me decía “si leo esto y no me lo leyó el chabón, la verdad que no me parece nada, pero lo escuché ahí y me pareció genial… Claro, porque hoy los buenos poetas son los buenos narradores”. Los escritores se juntan para leer y leerse, que es algo también medio teatral… La gente se junta en blogs, en chats, en lo que sea; hay una voluntad de juntarse, y me parece que el teatro es como el ícono de eso. El mate… sí, hay algo ahí: hay un mate y somos varios alrededor del mate, no somos una cultura del té… Qué se yo… chamuyo…

Julieta – Sí, sí. También hay algo del teatro, que me parece a mí que – ay, es muy cursi lo que voy a decir (risas) – es como sanador. A mí me pasa como actriz y como espectadora. Cuando voy al teatro y veo una obra con la que me pasa que salgo, aunque sea una obra triste, y hay algo que se libera … Y como actriz me pasa lo mismo: después de cada función quedo agotada, pero me encanta. Es como que… yo no soy religiosa, no creo en Dios, pero la mística de la vida la siento en el arte, en el teatro, cuando actúo, cuando hago una función, lo que sucede en el medio es lo más espiritual que yo encuentro en mi vida. Es lo más parecido al amor, es lo más parecido a esas cosas que no se tocan, que se saben, se sienten…

Mariana – Como dice Niestzche, que Dios está muerto, entonces uno va buscando a Dios en diferentes lugares, ¿no? También es algo temático que está sucediendo ahora, y que la obra trata. Me parece que hay temas que están en la obra que son de hace cinco o seis años, como el de los recuerdos, que pasó que hubo miles de películas como “Memento”, “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”, “Final Cut”, etc. Y creo que es un tema que ya fue. El tema de ahora, creo, es el de la sanación por la representación. Hay una película que te recomiendo si no la viste, “Lars and the real girl” – por favor, mirala, por vos, por tu bien (risas) -, que tiene que ver con esto de cómo, a veces, la única manera de poder seguir adelante es representando y cómo necesitamos representar y que los demás avalen esa representación. Por algo tanto florecimiento de los grupos de psicodrama, de la terapia de grupo – otra vez, la idea de juntarse -. Esto, por un lado, está tematizado en la obra y, por otro, ¿por qué el teatro? El teatro, para el actor, para el grupo, para el espectador… la necesidad de la representación… Hay algo que está muy mal en la gente de Buenos Aires, que no hay ningún sentido y hay que encontrarlo, encontrar una metáfora, hay que hallar una manera de que ese Dios que no existe exista. Como decía Barthes, que el erotismo está entre la ropa y la piel. Entonces, Dios no está, pero en esa representación hay algo…

www.imaginacionatrapada.com.ar
8/11/2008

 
   

¡IMPORTANTE!: Este artículo que está/s leyendo, los listados a continuación y los que se encuentran en este link, pertenecen a la sección de Artes Escénicas de Imaginación Atrapada discontinuada el 15 de mayo de 2009 . Las notas publicadas luego de esa fecha se encuentran en la nueva sección. Para ir a la nueva sección, clickear aquí o en el menú superior en Artes Escénicas

"Quienquiera que hubiera dormido en esta cama": Te recuerdo, amor - por Diego Braude

"124": Cuerpos en rearme permanente - por Enea

"B": Representación en potencia - por Enea

"Dos mil treinta y cinco": La corrosión va por dentro - por Diego Braude

"Tren": Viajantes se buscan - por Diego Braude

“Mecanismos del cortejo”: ¿De quién es este cuerpo? - por Jimena C. Trombetta

“Dolor Exquisito”: Representando el dolor... - por Nadia Isasa

  Buscador de Notas (no incluye productos del E-Shop):

E-Mail:

 
 
 
 
 

Sobre el sitio ------- ------- Contacto

© Imaginación Atrapada 2005 - Prohibida la reproducción de los contenidos sin autorización previa o cita de autor y procedencia del material