Teatro

“Fragmentos de amores desesperados”:
La voz
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
Idea, composición musical y
puesta en escena: Miguel Wahren Actuación:
Montse Ruano (Yerma – La Novia) /Hugo Estévez (Leonardo
– Juan) /Lula Villegas Baeza (La Madre - La Vieja) /Julia
Wahren, (la niña - voz en off) / Marta López Lecube:
(La Saya). Músicos: Ricardo Culotta: (Bajo
y trompeta) / Claudio González: (Guitarra y voz) / Fidel
Guigui: (Aerófonos) / Hugo Núñez (Percusión)
/ Juan Rivero: (Piano y teclados) /Pablo Trosman: (Guitarra española,
charango y voz). Asistente de dirección:
Karina Bazán Asistencia artística:
Alejandra Alzaibar Diseño de sonido: Rafael
Chinchilla Diseño de iluminación:
Alejandro Le Roux Dirección musical: Pablo
Trosman Dirección general: Miguel Wahren
Prensa: Silvina Pizarro. Cubo Cultural Dirección:
Zelaya 3053 - entre Jean Jaures y Anchorena (Abasto) Teléfono:
4963-2568 Entrada: $15,00 - Viernes - 21:00
hs Finalizó funciones en 2005
Todo se inicia (y termina) con la voz desgarradora
de Montse Ruano.
En la propuesta de Migue Wahren, se aborda
la poesía de García Lorca (“Yerma” y “Bodas
de Sangre”) desde una composición dramático-musical
que mezcla los textos del poeta español con zambas, bagualas
y joropo entre otros géneros. La puesta en escena es mínima,
y se basa sobre todo en la capacidad performativa de Ruano (con
aportes de Hugo Estévez, Lula Villegas Baeza, Julia Wahren
y Marta López Lecube). El recitado se funde con el canto
y los instrumentos, más una serie de narraciones leídas
por Julia Wharen (niña hija del autor de la puesta), que
en su voz infantil le da un aire particular a la poesía lorquiana.
Y si de decir se trata... Personalmente sostengo
que determinados autores sólo alcanzan su dimensión,
cuando son leídos, dichos o recitados en su propia lengua.
La selección de palabras, el ritmo buscado, están
en íntima relación con la lengua que guía la
pluma. Al cambiar la lengua, suele ocurrir que todos estos recursos
quedan, por lo menos, desfasados con respecto a su intención
original. Por eso, cuando Montse Ruano (Yerma y La Novia) habla
la poesía de García Lorca, las palabras llegan más
lejos. No sólo es su capacidad expresiva, sino la música
de su acento español que se acopla con la del autor original.
El montaje de la obra consiste en ir engarzando
cuadros, generando un encabalgamiento entre la historia de “Bodas
de Sangre” y la de “Yerma”, transformándolas
en una sola tragedia. Los varios números musicales van pasando
entonces de la tristeza inicial, a la algarabía del encuentro,
a la tristeza final (principio y fin enmarcados por la voz de Ruano).
Dicha construcción no es sencilla,
y si bien por momentos parece perderse el hilo o que algunas cuestiones
no cierren estéticamente del todo, la sensación final
es de totalidad sutil (es decir, la propuesta no es obvia ni grosera,
sino que se percibe de fondo). De todas maneras, al margen de esta
precisa estructura y de los cuidados arreglos musicales, es la voz
de Montse Ruano la que destaca. No es una cuestión de virtuosismo
vacío, sino una capacidad de significar con la voz que se
filtra en el alma, que incluso transmite la poesía lorquiana
hasta en esos momentos en que es sólo sonido sin palabras,
es la pasión y el llanto de las mujeres trágicas de
García Lorca.
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17/06/2005 |