Artes Escénicas
/ Teatro - Crítica

“Herr Klement”: Preguntas
sobre el monstruo que es hombre
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
Autoría:
Leonel Giacometto, Patricia Suarez Dirección y Puesta
en Escena: Alejandro Ullua Intérpretes:
Guido D'Albo, Corina Fonrouge, Marzenka Nowak, Nelson Rueda, Nacho
Vavassori Diseño de vestuario: Cecilia Gianotti
Diseño de luces: Marco Pastorino Música
original: Sergio Vainikoff Fotografía:
Malala Fontan, Coni Rosman Asistencia de dirección:
Paula Diaz Martina Prensa: Carolina Alfonso Producción
ejecutiva: Paula Bustos Brea. Este espectáculo forma
parte del evento: Trilogia sobre el Nazismo.
Finalizó Funciones 2007 -- Teatro del Artefacto,
Sarandi 760, Teléfono: 4803-3180 / 15-5728-8868
"No perseguí a los judíos
con avidez ni con placer. Fue el gobierno quien lo hizo. La persecución,
por otra parte, sólo podía decidirla un gobierno,
pero en ningún caso yo. Acuso a los gobernantes de haber
abusado de mi obediencia. En aquella época era exigida la
obediencia, tal como lo fue más tarde de los subalternos."
Adolf Eichmann
En 1960, un grupo de agentes del Mossad (el
servicio secreto israelí) encontró a Adolf Eichman,
prófugo nazi, residiendo en la Argentina, en la localidad
de San Fernando, bajo el nombre Ricardo Klement. Eichmann era el
responsable por la logística de lo que se conoció
como la “Solución Final”, que implicaba el exterminio
de los prisioneros de los campos de concentración. En 1960,
el Mossad secuestró a Eichmann y lo trasladó a Israel,
donde fue juzgado y donde persistió en su defensa basada
en la “obediencia debida”.
La sala está a oscuras. Un grupo de
hombres ingresa con otro que está encapuchado y atado. Cuando
la luz se enciende, los agentes discuten, mientras Eichmann / Klement
duerme, todavía bajo los efectos de un sedante pesado que
un médico le ha aplicado. En esos primeros minutos, queda
ya pautado el conflicto. Por qué no matar a ese monstruo.
Por qué ese monstruo parece un hombre. Cómo establecer
el límite, cómo diferenciarse de él. Cómo
continuar con las vidas ordinarias frente a lo que este ser prisionero
representa.
Los agentes todos representan diferentes momentos
de la vida, desde los más jóvenes a los más
viejos. Sus experiencias son distintas; los más jóvenes
tienen todo por delante, pero, simultáneamente, la figura
de Eichmann representa lo irrepresentable. Para los más viejos,
este hombre ahora mayor es la memoria terrible. Cada uno experimenta
esta situación de manera distinta, y todos giran alrededor
del que duerme en el medio del espacio escénico. Cada uno,
a su vez, interactúa con él en base a sus propias
dudas y preguntas, sin nunca poder terminar de articular una respuesta
que clausure…
Hace un poco de ruido que los actores hablen
en castellano con acento, sobre todo porque mientras que en algunos
sale con mayor facilidad y destreza, en otros aparece quizás
como más forzado e incómodo. Sin embargo, al mismo
tiempo, ese acento juega como alusión al pasado que no aparece
dicho en el texto, y también el hecho de que deben hablar
en español. La lengua se muestra, en ese sentido, como territorio
neutral, y el desconocimiento del idioma hace que las preguntas
salgan simples, o, simplemente, se nieguen a salir; la imposibilidad
de decir, de poder abarcar lo que se quiere abarcar. El lenguaje,
en ese sentido, se convierte tanto en un puente de comunicación
e identificación como en una traba.
Las preguntas terribles conviven con la necesidad
de vivir (expresado en el contraste entre la agente joven y la mayor
– que le canta a Eichmann en ladino, y el canto se transforma
en otra cosa -). Pero todo siempre termina volviendo sobre la figura
del centro. Los agentes hablan con él, lo interrogan, a veces
incluso lo torturan. ¿Qué es lo que esperan que les
diga? Él incluso implora que lo maten, pero se niegan a hacerlo,
¿por qué? ¿qué los detiene?
El conflicto se densifica en ese sentido pero,
en el momento en que el desenlace parece estar por caer, el círculo
no se cierra. El signo de interrogación queda ahí,
sin poder borrarse, sin respuestas…
www.imaginacionatrapada.com.ar
10/8/2007
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