Artes Escénicas
/ Teatro - Crítica

“La 45 - no voy a llorar, de eso
ya me cansé”: La violencia que no se va
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
Dirección y Puesta
en Escena: Cecilia Propato Intérpretes:
María Lía Bagnoli, Ingrid Cataldo, Vera Goldman Dixon,
Debora Longobardi, Cecilia Propato, Laura Rojas, David Señoran
Vestuario: Alejandro Guiggi Escenografía:
Alejandro Guiggi Iluminación: Marcelo Alvarez
Diseño visual: Julio Bambill Realización
de escenografia: Gabriel Gaitán, Cristian Guiggi,
Ileana Sufán Realización de vestuario:
Alejandro Guiggi Realización de video: Juan
Sebastián Fernández Música:
Cecilia Propato, David Señoran Fotografía:
Sandra Rojo Diseño gráfico: Ailim
Melillan Asistencia coreográfica: Debora
Longobardi Asistencia general: Isabella Benincasa
Asistencia de dirección: Ana Carolina Gayraud,
Vanesa Molina Prensa: OCTAVIA Gestión Cultural
y Comunicación Producción: Roberto
Malkassian Coreografía: David Señoran.
Finalizó Funciones 2007 -- Teatro Variedades Concert, Av. Corrientes 1218, Teléfono:
4381-0345 Web: http://www.variedadesconcert.com.ar
En Argentina en una de cada cinco
parejas hay violencia. En el 42 % de los casos de mujeres asesinadas,
el crimen lo realizan su pareja. El 37 % de las mujeres golpeadas
por sus esposos lleva 20 años o más soportando abusos
de este tipo. Según datos del Gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires el 54 % de las mujeres golpeadas están casadas. El
30% denuncia que el maltrato se prolongó más de 11
años. Según información del BID se estima que
el 25% de las mujeres argentinas es víctima de violencia
y que el 50% pasa por alguna situación violenta en algún
momento de su vida (BID-FIDEG,1997).
Espacio grande. Un café concert. Mesas.
Un escenario igualmente amplio. Video; calle de Buenos Aires.
Tres personajes aparecen en escena. Una monja
(un hombre vestido misteriosamente de monja), y dos policías
mujeres. Una es más “femenina”(Grace), sensible,
verborrágica; la otra más “machona”(Rebecca),
dura, masculina. Están en la puerta de un banco, pero lo
cierto es que nunca pasa nada. A la más agresiva la han mandado
ahí como castigo, y sin arma. Son opuestas, pero al poco
tiempo ganan confianza. A las dos las une la relación con
la violencia. Para una el exceso de ella hacia fuera, como defensa,
a la otra el exceso desde afuera para con ella. Son mujeres, son
policías, relación entre la fuerza, la vulnerabilidad.
“La 45 – no voy a llorar, de eso ya me cansé”,
el título completo, la referencia al arma, el correrse del
lado de la víctima, dejar de serlo.
A medida que van ganando confianza, van aumentando
las confidencias y el intercambio de puntos de vista. Una está
sola, la otra de novia con un vago que la golpea (y al que nunca
termina de abandonar). En el medio, como interlocutor, el teatro.
Una va a hacer teatro, la otra no termina de entender para qué
o por qué; no es difícil imaginar cuál es cuál.
La obra ensayada es “Un tranvía llamado Deseo”;
de Tennessee Williams, ensayan las escenas que siempre tienen al
violento marido Stanley Kowalski presente y a Stella en su rol de
mujer golpeada - cómo actúa, cómo reaccion.
La ficción, separada lumínicamente por una cortina
de luz roja, es la manera que una tiene de hablar de sí misma,
y la otra de entenderla, así como de verse a sí misma
convertida en una bestia. El humor que interviene, sirve también
para protegerlas de penetrar demasiado en el discurso (o de hacerlo
evidente desde el fallido).
Polícias, mujeres, lo masculino, la
violencia. Esto como eje de conflicto, rodeado por un humor sencillo,
del equívoco, de convertir ciertos lugares comunes en motivo
de risa. No hay más que las dos actrices sobre el escenario,
y el extraño hombre monja siempre presente, siempre atento.
¿Qué espía? ¿A quién espía?
Argumentalmente, el conflicto se desarrolla
desde la relación creciente de estas dos mujeres tan opuestas
que descubren vínculos que no habían imaginado. El
video del principio, despojado, las ubica sobre una geografía
real, en una topografía imaginada (las calles de Buenos Aires,
el espacio escenográfico). Sin embargo, en el momento en
que la relación entre Grace y Rebecca se va profundizando,
y el juego con la ficción comienza a entrelazarse con esa
otra realidad de manera más ambigua, dos videos más
son insertados.
Mientras que el video del inicio servía
como una suerte de base visual, los segundos interrumpen el ritmo
que se había ido ganando, uno como buscando establecer un
juego con lo ficcional y lo real, ubicando a las protagonistas,
a través de la cámara, en un afuera (de escena / adentro
del mundo), el otro, suerte de ensoñación / recuerdo
violento en plano subjetivo. Es como si estos dos videos quisieran
completar aquello que, por espacio o por técnica (la capacidad
de la cámara de acercarse y de la pantalla de magnificarlo)
no podría entrar en escena. Pero, para insertarlos, el relato
es suspendido, se le dedica un lugar temporal específico,
además fuera de la mirada de la escena (la pantalla está
al costado del escenario).
“La 45” utiliza también
música de la española Bebe, insertándola en
escenas musicales coreografiadas. El artificio se enlaza un poco
con el humor, la ficción de “Un tranvía…”
y la situación “real” de las protagonistas; las
letras de Bebe, justamente, hablan de relaciones conflictivas, cuando
no directamente de mujeres golpeadas acabando una relación
enfermiza. Es sólo la ficción la que puede hablar
de lo que ellas eluden. El ambiente de café concert, en ese
sentido, le da a todo una atmósfera peculiar. Queda la sensación,
quizás, de que es un relato que se beneficiaría de
un escenario más pequeño, con menos espacio por llenar
y menos distancia entre los actores y el público (la distancia
hace perder un poco la fisicalidad de Rebecca).
Grace y Rebecca van entrando un espacio ficcional
propio, diferente del que conocían. Sin embargo, permanecen
los uniformes. El uniforme como armadura. Removerlo, implica quedar
vulnerable. Y, ahí, entra la realidad (de forma sorpresiva)
que había sido evitada o alejada por los otros medios, pero
que nunca había dejado de estar latente, anunciada.
www.imaginacionatrapada.com.ar
7/9/2007
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