Artes Escénicas
/ Teatro - Crítica

"Laura": (por favor cuando lea
este nombre y las palabras que siguen a continuación evite
cantar el tan conocido tema musical. Gracias.)
por Enea enea@imaginacionatrapada.com.ar
Texto: Mariano
Pensotti Dirección: Luis Biasotto, Mariano
Pensotti Intérpretes: Ezequiel Benzadon,
Eloísa Colussi, Paula Diana Galimany, Valeria Galíndez,
Bárbara García Di Yiorio, Daniela Marchesi, Laura
Perera de Matos, Maria Andrea Schmidt du Riet, María Virginia
Yunes, Gabriela Zárate Escenografía:
Ariel Vaccaro Iluminación: Matias Sendón
Música: Federico Marrale Asistencia
de dirección: María Zambelli Prensa:
Tehagolaprensa, Tehagolaprensa Colaboración artística:
María Zambelli Coreografía: Luis
Biasotto.
Finalizó Funciones
2006 - El Portón de Sánchez,
Sánchez de Bustamante 1034, Teléfono: 4863-2848
Ellas
son nueve, él uno solo. Ellas se pasean continuamente delante
de él: lo sirven, consuelan y responden ante todos sus
pedidos. Él, no las ve.
Nueve mujeres actúan
ser ella. Visten como ella, su pelo es como el de ella. Lo hacen
por él. No se sabe qué es lo que realmente las lleva
a hacerlo. ¿Su amor por él, la necesidad de ser
otra, de estar acompañadas?.
Él no sabe estar sin
ella, sin recordarla a cada momento, sin evocarla a través
de ellas. Pero su imagen nunca se completa porque nadie puede
ser como ella. Él no existe sino es a través de
lo que siente por ella. Sus lágrimas y llantos desesperados
son de ella; su rechazo e imposibilidad de tener una relación
con otra que no sea ella por más que actué como
ella. Ella está en todos lados, pero nunca la vemos.
Laura
es real. Laura no es real. No lo sabemos. Logramos reconstruirla
a través de los fragmentos que él les hará
representar a ellas. Su modo de reír, de bailar, de comer
junto a él… Son recuerdos, son fantasías.
Ellas desconfían de su real existencia (de la de ella).
Están como en un campamento.
Ellas se ubican en tres carpas de nylon trasparente que nos permite
ver a través de las mismas. Una pequeña mesita de
camping en el medio termina de ambientarnos. Pero ese lugar es
ahí y es muchos otros. Si por un lado esta imagen parece
instalarnos y fijarnos en un momento puntual, lo sólido
se diluye para convertir lo eterno en efímero. Ese lugar
es donde él la vio por primera vez, donde le dio su primer
beso, donde la veía escuchar música, etc.
Estos recuerdos-fantasías
se suceden unos detrás del otro hasta que el control sobre
los mismos se pierde. Estos se apoderan de su “primer originador”
(él) hasta el punto de derrumbarlo y bloquearlo por completo.
Miles de imágenes lo atraviesan y su desesperación
se incrementa cada vez más ante la imposibilidad de encontrarla
entre todas ellas.
El espacio se engrosa y atravesamos
la superficialidad para penetrar constantemente con una escena
llena de texturas y planos. Es decir, que por medio de las posiciones
que ocupa cada actor-actriz, por los movimientos que realizan
y por la disposición de la escenografía la escena
se ensancha desarrollándose la obra no en un solo plano
sino que en múltiples planos que conviven en simultáneo.
Laura no es ellas. Ellas están
cansadas de ser ella. Él, sigue sin verlas.