Artes Escénicas
/ Teatro - Crítica

“Parece ser que me fui”: Haciendo camino al andar
por Diego Braude
dbraude@imaginacionatrapada.com.ar
Dirección: Raquel Sokolowicz Intérpretes: Marina Barbera
Diseño de luces: Ricardo Sica Música original: Agustín Flores Muñoz Operación de luces: Carlos Acosta Fotografía: Jorge Crowe Diseño gráfico: Andrés Kyle Asistencia de dirección: Mariano Mandetta Prensa: Luciana Zylberberg Producción ejecutiva: Rebeca Checa Web: http://www.pareceserquemefui.blogspot.com Este espectáculo formó parte del evento: Festival Tres.
Este espectáculo formó parte del evento: 9° Festival Estival de la Patagonia.
Finalizó Funciones 2008 -- NoAvestruz,
Humboldt 1857, Teléfonos: 4777-6956 Web: http://www.noavestruz.com.ar
Moverse o quedarse, esa es la cuestión. Si nos movemos, abandonamos un espacio, uno que ya conocíamos de pe a pa, de aquí hasta allá, uno del cual conocíamos sus fortalezas y debilidades, que es un poco como conocer las nuestras. Si nos quedamos, hay una sensación de seguridad. Esa seguridad puede resultar aburrida, pero es segura, acogedora, no nos pide demasiado, sólo que nos quedemos ahí, arropados en la certeza de que ya sabemos lo que sigue.
Moverse o quedarse, esa es la cuestión. Si nos movemos, abandonamos un espacio, uno que ya conocíamos de pe a pa, de aquí hasta allá, sus límites y extensiones, sus rigideces y elasticidades. No conocemos otras noches, ni otras luces y oscuridades, pero sabemos que esas que conocemos están y estarán ahí – o eso llegamos a creer -. Si nos quedamos, hay una sensación de seguridad. Esa seguridad puede resultar aburrida, porque no hay experiencias nuevas, sino meras variantes de lo mismo; no hay lugares vacíos para ser llenados por nosotros, mares a ser navegados y nadados, sino el lugar de siempre. Arropados en la certeza, cada tanto, pica la necesidad de saltar hacia otra geografía, otra topografía.
Moverse, ya la decisión está. Pero no es fácil, porque movernos es abandonar un espacio, uno que ya conocíamos de pe a pa, de aquí hasta allá, con sus límites y extensiones, sus rigideces y elasticidades. No conocemos otras noches, ni otras luces y oscuridades, ni con qué habremos de encontrarnos; es como un safari a algún misterioso universo que todavía nos oculta secretos. La seguridad se extraña por anticipado, como una amiga que todavía no se fue, pero que ya hacemos el duelo. También, hay como un respirar nuevo, una expansión imaginaria de las fronteras por el sólo hecho de que lo que viene es desconocido.
La decisión de moverse está. Comienza el fantaseo, la ilusión, la construcción de lo que todavía no es. Sin movernos, corremos, saltamos, volamos. Visualizamos otras noches, otras luces y oscuridades, otros cuerpos; un safari por un universo misterioso que nos espera con sus secretos a ser develados. La seguridad dejada atrás se transforma en expectativa por lo nuevo. La certeza que arropaba arropa, pero ahora vestida de curiosidad, sorpresa y fascinación ante la aventura de cambiar, por el sólo hecho de lo que viene es desconocido, geografía y topografía que antes no era.
Moverse o quedarse, caminar o detenerse. Ciclos, encadenamientos de experiencia. Hoy aquí, mañana allá, soy yo, no soy, vuelvo a ser. Si me quedo, me acalambro, me anquiloso, me envetusto, se me enmohecen las articulaciones; si me muevo, maquino, imagino, fantaseo, temo, me aterrorizo, colapso y me levanto. No me puedo mover sin quedarme, ni quedarme si después no me muevo.
Ahí delante, durante unos sesenta minutos, un(a) clown, en un espacio que se reduce y amplía, (me) lo recuerda de todas las formas posibles.
www.imaginacionatrapada.com.ar
14/05/2008 |