Artes Escénicas
/ Teatro - Crítica

"Siento por ella": La muerte del sujeto
por Jimena
C. Trombetta jimenacecilia83@hotmail.com
Concepción y Dirección: Violeta Naón Intérprete: Violeta Naón Vestuario: Paola Delgado Diseño de luces: Osvaldo Ponce Fotografía: Osvaldo Ponce Entrenamiento corporal: Eliana Bonard Asistencia de dirección: Julieta Gutman, Ana Quiros Prensa: Tehagolaprensa Supervisión dramatúrgica: Natalia Aparicio Coaching actoral: Carla Pantanali Sandrini.
Finalizó Funciones 2008 -- Belisario Club de Cultura, Av. Corrientes 1624, Teléfonos: 4373-3465
“Siento por ella” de Violeta Naón, retoma temáticas como el amor, la comunicación, la posesión, y la cosificación en las relaciones humanas. Es desde estos tópicos que se van desentramando los conflictos y situaciones. Aquí se tendría que remarcar que el desarrollo de la obra, transita por distintos géneros, trabajándolos de modo paródico.
Violeta, encarnando el personaje de Pupé Sordi, comienza su acción escapando de alguien con su heladerita a cuestas, a la manera de un policial. En la misma que representa un maletín, lleva dentro algo que el espectador conocerá unos minutos más adelante.
Para hacer un breve análisis de la obra, es indispensable plantear algunas de las líneas dramáticas. Por esa razón, decir cuál es el objeto que Pupé transporta, resulta de particular interés, ya que dicho encarnará el segundo protagonista de la obra. Este segundo personaje es un objeto inerte que tiene la capacidad de comunicar, -aunque en este caso resulte exactamente lo contrario-: un teléfono.
Cuando Pupé se relaciona con el teléfono trabaja desde la interacción, no sólo con la palabra, sino también -y en gran parte es lo que produce tal efecto de gracia-, desde el cuerpo. Desde allí es que logrará un diálogo carnal con su particular partner, que más que comunicar, en esta instancia ejerce todo lo contrario. Es la incomunicación la que paradójicamente se transmitirá al espectador por medio de la palabra. Mientras Pupé nos muestra su relación con el teléfono, entabla un diálogo con el mismo que por razones obvias se transforma en un monólogo.
El monólogo juega una triple función. En el primer caso, la interacción se plantea entre el espectador y la protagonista, mostrando esta última, el amor y los deseos en relación al objeto. Ahora bien, como el teléfono se personifica mediante una serie de elementos como por ejemplo el nombre o las ubicaciones que va obteniendo, el objeto se vuelve sujeto, entonces la relación comienza a entrar en conflicto, entre la intención de diálogo del personaje y la incomunicación de, casualmente, un teléfono, elemento por preferencia del mundo moderno. Una vez, que el objeto en cuestión se subjetivó, y Pupé no encuentra ningún tipo de respuesta, comienza a poseerlo. Es ahí dónde el teléfono se vuelve cosa, donde Pupé mata esa subjetividad haciendo de él propiedad privada.
Sintetizando, el camino que realiza su ‘compañero’ es ser objeto, para transformarse en sujeto, para volver a cosificarse. Pero el proceso, muy lejos de devolverlo a su naturaleza, lo condena a morir como sujeto. Y es esa una de las miradas posibles que la obra puede ofrecer. “Siento por ella”: muestra las relaciones humanas llevándolas al extremo, partiendo desde el absurdo, mezclando el género del melodrama, el policial, los gags cómicos y el propio histrionismo del clown.
www.imaginacionatrapada.com.ar
8/04/2008