FIBA 2009: Cambio de programación y descentralización Le edición 2009 del FIBA, la primera con Rubén Szuchmacher y Alberto Ligaluppi a la cabeza, continuó con la programación como eje de acción. En lugar de apuntar a grandes compañías, se trajo a grupos menos reconocidos o en crecimiento. Temáticamente, se privilegiaron obras que tuvieran como eje conflictos sociales o político-históricos (al menos, en la selección internacional, mientras que en la local esto es más ambiguo). Por contraste, el “tanque” del FIBA 2007 había sido “Les Ephemeres” (con sus funciones de 6 y 8 horas), del Teatre du Soleil, ubicada en una narrativa más general. En cualquier caso, si se observan las primeras ediciones, el tamaño del evento se ha reducido considerablemente, teniendo en cuenta que, post devaluación, el presupuesto a nivel internacional no rinde de la misma manera que en las épocas del 1 a 1. Quizás, por esto mismo, me pregunto si el festival no podría / debería ser pensado de otra manera en vez de una versión “devaluada” de su original… Hago recorte de lo que he visto y elijo “Diciembre” (Chile), de Guillermo Calderón y con el grupo Teatro en el Blanco, y “Hotel Splendid” Leer nota completa Del FIBA a Experimenta: Más preguntas (II) Tomo prestadas las preguntas de la nota de Nadia Isasa sobre el VI Festival Argentino de Teatro que organiza la Universidad del Litoral: “¿Se puede pensar el teatro, y el arte en general, como un espacio posible de ser construido con independencia absoluta de la realidad política y social circundante? ¿Cuál sería ese lugar, entonces? ¿Es el teatro una forma política? ¿Un lugar de resistencia? ¿Lo teatral en lo político o lo político en lo teatral?” No son preguntas nuevas, si se quiere, sino, más bien, unas que retornan periódicamente para aguijonear y evitar la abulia. Retomo las preguntas de Nadia y, entonces, decido aplicarlas a la manera de armar un festival. Un festival de la rama del arte que sea, es siempre, en mayor o menor medida, un hecho político. Puede ser una toma de posición fuerte o débil (en cuanto a intensidad e intención), pero siempre lo es, incluso cuando sus organizadores puedan argumentar que no es buscado. ¿Por qué? Porque ocupan un espacio determinado y específico y, lo quieran o no, están legitimando un recorte más o menos puntual dentro del amplio tejido cultural y social. La manera en que estas tomas de Leer nota completa Del FIBA a Experimenta: Más preguntas (I) Gerardo Naumann, el director, comienza la obra desde dentro de la escena diciendo que todo lo que está diciendo y dirá a lo largo de la función, ya está escrito. Que él realiza la obra para probar algunas ideas, anotaciones, posibles acciones para la realización de una película, “Uruguay”, que parte de un diario íntimo que él compró a un cartonero allá por el 2006… En él, se desarrollaba una historia de amor que tenía a la autora del diario como protagonista (con quien el director confeccionó el guión de la película). Busco notas o entrevistas que le hayan hecho a Naumann últimamente. Encuentro una en Clarín, donde me llama, sobre todo, la atención, la inclusión del término “mercado del arte” y de la idea de que una obra se vende o no se vende. Me pregunto si Naumann realmente orienta la producción de su obra en función de ser considerado original y consumible y qué significaría esto último en el caso de una poética como la que propone “Una obra útil”. Entro también al blog de Naumann, donde encuentro la información de su taller de dramaturgia junto a posts personales. En ambos, leo múltiples Leer nota completa “Una obra útil”: Preguntas Una obra surge desde muchos lugares: imágenes, cuentos, recuerdos, etc. Es cierto que el proyecto puede haber nacido desde una única idea, pero ésta, al final, se pierde o queda muy atrás, producto de los infinitos elementos que la van poblando y transformando. Intentamos explorar un poco esos recorridos. Quizás, las palabras se repitan o retomen, porque este recorrido no es lineal, sino que se compone de múltiples capas. La obra, en este caso, es “Derivada” Caminamos hacia una mesa mientras ella me cuenta… Realmente es una creación de los tres, por más que la idea y la dirección general sean mías. Para mi, eso es algo importante de marcar, porque hace también a un trabajo en equipo interdisciplinario que yo valoro mucho, y que creo que las obras, hoy en día, tienen que tener estas distintas interdisciplinas. El dramaturgo le dio un hilo conductor a la obra que, por eso, la creación fue de los tres. (…) Siempre la obra intento dejar al espectador lo mas vacío Leer nota completa Entrevista con Marina Gubbay: Un recorrido por los vericuetos de la creación Es difícil analizar una obra que se desarrolla en una infinidad de registros, una obra que agrega el audiovisual para introducirnos en el escenario con intenciones estéticas y funcionales, una obra que nos incorpora en el mundo del film “Cabaret”, de Bob Fosse (1972) y en el mundo de “Otelo”, de Shakespeare, o, mejor dicho, en el mundo de Iago. Y es difícil, porque con cada signo que la puesta en escena propone, se abre una lectura posible para hablar de la invención de lo humano (como propone Harold Bloom teorizando sobre las obras de Shakespeare), para hablar del poder y para hablar del teatro e incluso del cine. Harold Bloom, explica en “Shakespeare, la invención de lo humano”, que Shakespeare no despliega simplemente a los personajes, sino que los desarrolla, haciendo que estos se conciban nuevamente a sí mismos. Este retorno de sí, es el mismo objetivo que Edgardo Dib plantea en “Iago, escena para un crimen”. Un Iago (Érica Spósito) que, además de ser el servidor de Otelo, es el narrador que construye la historia. Una Leer nota completa “Iago, escena para un crimen”: La invención de lo humano.
“Nada del amor me produce envidia”, afirma María Merlino (única protagonista de la obra escrita por Santiago Loza y dirigida por Diego Lerman) y, con aquella afirmación, termina de cerrar la construcción de su mundo. Mirar el mundo de la costurera, es introducirnos en el melodrama, en el tango, en la heroína pasiva que espera un giro extraordinario en su vida; pero, sobre todo, es entrar en la variante femenina entre Libertad Lamarque y Eva Perón; por supuesto, también es ingresar a la anécdota del cachetazo, al recuerdo de “La cabalgata del circo” (1945) y a una nueva historia producida por el autor: la lucha entre Eva y Libertad por un vestido creado por la protagonista. Si bien incorporar a personajes como los nombrados puede parecer una mera introducción histórica, son, en definitiva, el eje que construye el cambio en la vida de la costurera. Introducir personajes históricos de este tipo, con el fin de comparar sus vidas con el de una costurera, es tratar de ver la reacción de una mujer común frente a Leer nota completa “Nada del amor me produce envidia”: La costurera que dio un gran paso ¿Por qué los clásicos retornan una y otra vez? ¿Qué tanto se los debe “respetar”? ¿Cuál sería la función de quién decide llevarlos a escena? ¿Cómo puede el espectador leer un clásico? ¿Cuánto acercamiento hay entre las propuestas y su recepción? ¿Logra el espectador relacionarlo con su realidad? ¿Mediante que elementos? ¿Qué modificaciones establecen esos elementos en la estética de aquella época? ¿Se mantiene, entonces, un diálogo entre la estética de las puestas de aquél momento, o el diálogo es depositado en el texto dramático? ¿Cómo comienza la historia del Teatro el Convento? Empezamos en el año ’95 o ’96, hace ya 13 años, 14 casi; quedamos los sobrevivientes de otra compañía. En realidad, éramos todos compañeros, habíamos empezado a estudiar juntos, y formamos un pequeño grupo que tuve la suerte de dirigir -yo dirijo desde muy chico, desde los 23, 24 años- mientras hacía la carrera de dirección. Este grupo se fue desmembrando, como pasa siempre en el teatro, y con los que quedamos, que éramos cuatro más o menos, pensamos en armar una compañía. Tuvimos la idea de que esta compañía sea un poquito más Leer nota completa Entrevista a Martín Barreiro. “Hamlet”: un mix entre lo clásico y lo moderno Por alguna misteriosa razón, las puestas actuales que trabajan sobre el “Otelo” de William Shakespeare se multiplican como los titulares catástrofe de ciertos medios. Me pregunto el motivo de la fascinación. Quizás, sea el hecho de que de las tragedias de Shakespeare, esta es en la cual el narrador es un sirviente, un dejado de lado. Quizás, sea el hecho de que Otelo, el héroe trágico, es humano en sus pasiones y, en definitiva, es un Otro objeto de la envidia y el resentimiento de quienes lo rodean. Los personajes tienen 30 segundos antes de salir a escena. Son Iago, Otelo y Desdémona, o sus actores. El telón es pequeño, como si sus cuerpos debieran transformarse para poder pasar por su boca y salir al escenario. Es la sala Biblioteca del Centro Cultural Rojas y el telón está en el medio. Los protagonistas están vestidos de época. Iago se comporta como el más atildado. Otelo camina chueco y habla adelantando bien la pera. Desdémona se muestra incómoda en su vestuario y lejos está de ser una doncella ignorante de su contexto y de las decisiones que toma o Leer nota completa Decálogo, “Eufemos, o la merienda de negros”: Qué cuenta quien cuenta y sobre lo que cuenta de quienes cuenta Patricio Abadi lleva a escena “Ya no pienso en matambre, ni le temo al vacío”, una obra de su autoría que parte de la interacción de distintos monólogos expresados por diferentes personajes. Estos recorren temáticas como el amor, la soledad (su contrapartida), los juegos de seducción y el deseo, que le posibilitan a la obra un hilo conductor. Por eso, no es una obra que pretenda armarse desde un solo núcleo de acción, sino que desde todos sus bloques recorre, junto a cada personaje, los ejes; ejes que a su vez, son dichos desde cada una de las miradas. Si bien esto parece una obviedad, es por esa pluralidad de miradas que la obra se separa de su autor y cobra vida propia, ya no es el autor el que habla, sino cada uno de los personajes que sienten de distinta manera todas esas temáticas mencionadas.Además, logra esa pluralidad de puntos de vista en el espectador porque no todos recibimos del mismo modo el discurso de una mujer que ha salido de su pueblo para migrar a la ciudad, ni tampoco podemos comprender del Leer nota completa “Ya no pienso en matambre ni le temo al vacío”: Entre Munch y Olmedo | | Imaginación Atrapada cuenta con el apoyo de:  Novedades: A partir de 2010, Imaginación Atrapada se convierte en un nodo (nudo, punto de encuentro de espacios), no pretende constituirse en totalidad, sino construir una nueva identidad a partir de la combinación de lo nuestro con lo de otros. 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