Imágenes Alteradas

Caleidoscopio

Written by Kappuz

January 18th, 2010 at 4:34 am

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 Siguen saliendo las noticias sobre el desastre de Haití. Al margen del horror y la compasión, hay una fascinación morbosa por las cifras de muertos, por las historias, por la enormidad de la cosa. Haití, hoy, para usar alguno de los títulos dando vueltas, es un gran cementerio. Haití lleno de "nuevos desaparecidos"; miles y miles de cadáveres aun no identificados arrojados a las masivas fosas comunes. Y todos miramos, aunque sea una vez al día. Y, en ese instante, dejamos de ver al tipo que vive debajo de la autopista, donde come, duerme y caga, a sólo metros del casino flotante y de Puerto Madero.

Y, mientras tanto, en diarios y pantallas, chicanas, trompadas, torpezas y tacles politicos de todos los gustos y colores, y monstruos muertos vivos del pasado no tan lejano que reclaman seriedad. También está quien tiene abono semanal para anunciar algún apocalipsis. Y, también también también, está la gente de todas las edades que va por la calle repitiendo, y de golpe te encontrás no frente a un geronte con pinta de milico, sino frente a un pendejo que se queda a esto de defender a Videla, so pena de "la inseguridad que siente la gente hoy en día", y que, claro, "porque en aquella época, por lo menos, había orden… a un precio terrible, pero había orden". Cereza del postre, después mirás la potencial lista de candidatos a presidente para el 2011, y el Laberinto del Terror del Italpark (que estaba donde está ahora el muy paquete Parque Thais, con su escultura Botero) daba menos miedo. Mano dura, señores, sí, porque los negros con paco hasta el cuello dan miedo y es más fácil sacudir cabezas, el entongue o comprar dignidades que dar trabajo, educación, salud y, tengamos un brote de sinceridad: parte del asunto es que seguimos esperando el Mesías que venga y ponga el cuerpo por todos nosotros. Nos come el silencio, nos come esta cosa de pensar que todo "siempre ha sido así", que entonces sólo queda agachar la cabeza y seguir pa delante, que, lógicamente, entonces, no vale la pena jugarse por nada, porque acá "es siempre igual". Alguien, muchos, dirán, "pero yo me rompo el culo laburando, ¿de qué me estás hablando?"… y es que una cosa no tiene, necesariamente, que ver con la otra, no sé si se entiende…

Necesito despejarme… A falta de playa o montaña, al menos por ahora, me subo a un colectivo y parto hacia alguna feria…

En medio del calor agobiante, en la Feria de Mataderos, un gaucho retobau insiste con payar, aunque no se le escapa ni una palabra clara. La gente sonríe y aplaude igual; un aplauso y un beso no se le niegan a nadie, me dijo una vez una amiga. Entre choripanes, vacipanes y cerveza bien fría, vuelvo un rato sobre mí mismo y me quedo pensando qué es lo que me están contando estos pueblos hundidos bajo las aguas que tengo en el anotador…

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